Manuel Manzaneque Lucerón
Su libro

Novecientos ochenta días después
Manuel, viudo de ochenta años, después de sesenta de relación y luchando los últimos siete contra el cáncer de su mujer, deja al descubierto sus sentimientos y se sincera ante la fotografía de su difunta esposa, colocada junto a la urna que contiene sus cenizas.
Relata su vida juntos, reviviendo anécdotas, vivencias y dramas tan reales como la vida misma, llevando al lector a identificarse en muchas ocasiones con los protagonistas, despertando en cada capítulo su deseo de conocer lo que se revelará en el siguiente.
Su empeño constante y ferviente de que se ponga en contacto con él la que durante tantos años fuera su compañera, culminará en un ambiguo e inesperado final.
