María Teresa Quezada Torres
Sus libros

Estudio de los siete barrios de San Luis Potosí como fuente de conocimiento para la historia local (primera reimpresión)
Los siete barrios de la ciudad se establecieron desde la fundación de San Luis Potosí en el año de 1592, cuando se erigió el barrio de Asunción de Tlaxcalilla. Después, a lo largo de los siglos XVI y XVII se constituyeron como tales los seis barrios restantes: Santiago (1593), Tequisquiapan (1593), San Miguelito (1597), San Sebastián (1603), San Cristóbal del Montecillo (1600) y San Juan de Guadalupe (1616).

Estudio de los siete barrios de San Luis Potosí como fuente de conocimiento para la historia local. Segunda edición (ampliada)
Los siete barrios de la ciudad se establecieron desde la fundación de San Luis Potosí en el año de 1592, cuando se erigió el barrio de Asunción de Tlaxcalilla. Después, a lo largo de los siglos XVI y XVII se constituyeron como tales los seis barrios restantes: Santiago (1593), Tequisquiapan (1593), San Miguelito (1597), San Sebastián (1603), San Cristóbal del Montecillo (1600) y San Juan de Guadalupe (1616). En esta segunda edición, ampliada, se llevó a cabo una revisión y se agregó el apartado titulado calles del barrio así como nuevos datos que se consideró enriquecería la información hasta ahora trabajada.

La caridad aplicada a la medicina. El hospital de San Juan de Dios en San Luis Potosí
La Orden de San Juan de Dios fue una de las órdenes más importantes de la Nueva España, se estableció en México y tomó a esta nación como centro de sus actividades en los dominos hispánicos del hemisferio norte. Su extensíon en toda la Nueva España fue la mayor entre las órdenes hospitalarias, tanto por el número de hospitales fundados por sus frailes, como por las instituciones que se pusieron a su cargo. La obra se divide en ocho capítulos, en cada uno de ellos se aborda la historia de esta institución hospitalaria, así como de los personajes que la hicieron posible, comenzando por la biografía de un hombre a quien primero se le tildó de loco y más tarde subió a los altares con el nombre de San Juan de Dios.
