Mariano Moreno Gil
Nací en el año 1936 en un pueblo de menos de 1000 habitantes, en la serranía de Cuenca, hijo de familia humilde y numerosa.
Mis primeras etapas significativas en la vida fueron la escuela del pueblo, el seminario, el pastoreo y la mili. En cada una de ellas aprendí lecciones valiosas y significativas para el resto de mi vida.
En el año 1960, como miles de españoles emigré, con una maleta de cartón y un par de zapatos, pero con mucha ambición y optimismo, hacia Alemania.
Circunstancias imprevistas me permitieron estudiar en Berlín la carrera de Ingeniero Técnico y posteriormente ser contratado por una multinacional dedicada al campo, entre muchos otros, de la electro medicina. Empresa y campo que me encantaron y al que he dedicado los 30 años de mi actividad profesional.
La empresa decidió usar mis conocimientos fuera de la sede central y así he tenido la ocasión de conocer muchos países y muchas personas, desde Pekín hasta Alaska, desde Rovaniemi hasta Johannesburgo.
He trabajado mucho, la empresa siempre ha reconocido mis esfuerzos y ahora, jubilado, vivo tranquilo y feliz en una bella casa de campo con mi querida esposa y mis perros.
Sus libros

Crimen sin castigo
Un relato satírico que narra la investigación llevada a cabo por el autor, conocido como Musta, sobre un supuesto atentado contra un millonario playboy apodado El Marqués. A través de un estilo irónico y costumbrista, la obra desgrana los pormenores de un incidente ocurrido en una mansión, donde un sirviente intenta acabar con la vida de su empleador mediante un andamio improvisado. El libro mezcla elementos de humor, misterio y una visión peculiar de la alta sociedad y el servicio doméstico.

Los crímenes del abuelo
Esta obra es una recopilación de cuentos y composiciones poéticas que rescata la memoria literaria del padre del autor. A través de una narrativa que mezcla la nostalgia, el costumbrismo manchego y una marcada inclinación por el género policiaco y el crimen, el texto explora la creación literaria, la vida rural de principios del siglo XX y la resolución de enigmas trágicos, como el caso del carretero Moruza.
