
Mario Romero Jerez
MARIO ROMERO JEREZ nació en
Barcelona en 1986, ciudad en la que reside
después de varias gratas estancias en
Bolonia y Madrid. Tras licenciarse en Ciencias
Políticas y de la Administración en la
Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, optó
por opositar a Técnico de Hacienda, profesión
que ejerce con entusiasmo desde 2011
y que combina con la gran pasión de su
vida: la literatura.
Este politólogo es un lector y escritor
incansable desde niño. Fruto de su entrega,
nos encontramos ante su primera novela,
El hijo del Carnicero, que refleja a la perfección
la vehemencia y la profunda preocupación
que muestra este recién estrenado novelista
sobre los innumerables problemas a los que
se enfrenta el actual mundo globalizado, y
nos permite reflexionar sobre los mismos
empleando, sobre todo, la imaginación.
Sus libros

Ítaca en crisis
¿Podrán algún día el conocimiento y la sabiduría poner en jaque a las élites políticas y económicas? Ítaca en crisis se atreve a proponer una respuesta meridiana a esta y otras grandes cuestiones, resquebrajando los cimientos de la sociedad contemporánea y ahondando en sus grietas. Entretenida y redactada con buen estilo, esta obra parte de un planteamiento valiente y provocador para conducirnos hasta las entrañas más tóxicas de cuanto nos rodea, invitándonos también a una reflexión sobre la guerra que, silenciosa, mantienen en estos días la corrupción y la integridad, el poder y el progreso, la involución y los valores de una sociedad naciente encarnada en un médico, Marcus Owen, no carente de defectos. En otras palabras, el empuje del futuro abiertamente enfrentado a un presente que lo detiene, batalla librada entre la esperanza, la traición, el sacrificio y el deseo. Ítaca en crisis, una historia adictiva y altamente seductora que no dejará indiferente a nadie, es más que una novela, también un documento sobre los entresijos del complejo mundo que nos está tocando vivir.

El hijo del carnicero
El hijo del Carnicero ocurre a caballo entre Estados Unidos y Zulula, un país imaginario aunque posible de África del Oeste, y tiene por cometido exponer las desventajas que aquejan de continuo a los países más pobres en el marco de las relaciones internacionales, así como las desigualdades y calamidades que ello supone para millones de personas. Se inicia en las postrimerías del siglo XX con la historia de Anne, la infeliz hija de millonario y esposa de un temible dictador, que aprende demasiado tarde a decidir sobre su propia vida. Cuando finalmente lo hace, su valentía provoca el desmoronamiento del régimen de su despiadado marido y un cataclismo para mucha gente, cuya auténtica dimensión permanecerá oculta hasta la intervención, dieciocho años más tarde, de su hijo Maxwell, un acomodado joven criado en Washington que pasa a convertirse en protagonista tras enterarse de su verdadera identidad y, lejos de mirar hacia otra parte, a lanzarse a descubrirla. De este modo, Maxwell deviene en nexo de unión entre dos continentes, entre el pasado, el presente y el futuro y, sobre todo, entre dos realidades antagónicas, una marcada por la miseria y otra por una opulencia insultante. Esta novela nos desvela el funcionamiento interno de una estructura global que se asemeja no poco al sistema actualmente imperante y, pese a tratarse de una ficción, El hijo del Carnicero puede interpretarse como una tragedia contemporánea que culmina, más que en sorpresa, en catarsis.
