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Marset

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Leyenda napolitana

Leyenda napolitana

Poesía de poetas individuales112 pág.ISBN 9788483106631

Tras un debut deslumbrante con Puer profeta, merecedor del premio Adonais en 1989 y celebrado por su extraordinaria potencia expresiva e imaginativa, Juan Carlos Marset nos entrega un libro que ha ido escribiendo a lo largo de casi una década. Con la misma andadura rítmica, reposada y de largo aliento, de su ópera prima, «reconcentrada, transparente y cierta» -como fue descrita por María Zambrano-, «de gran sentido rítmico y profundamente reflexiva» -a juicio de Claudio Rodríguez-, Leyenda napolitana mantiene esa misma voz, pero ahora coloreada de nuevos mundos y gamas rítmicas. La experiencia poética de la Ciudad, que repite en su marasmo todas las ciudades, sigue estando presente en este nuevo libro, aunque desplazada de lugar y continente : desde la ciudad de Nueva York en Puer profeta, donde Marset vivió entre 1985 y 1990, a otra ciudad Nueva, la Nea-polis de la Italia meridional, donde residió al principio de los noventa y a la que no ha dejado de regresar desde entonces. En uno y otro caso, se puede detectar un tono de crítica social, velado por una fina ironía, que apunta al enigma de nuestro tiempo : el no ser de ninguna parte -o más bien, el tener lugar sólo en la suspensión entre la nostalgia y la añoranza- y, sin embargo, reconocer en esta falta de patria el rasgo fontanal de nuestro ser.

Días que serán

Días que serán

POESÍA208 pág.ISBN 9788490663509

Poemas que nos hablan del pasado, del presente y del futuro ante una inminencia fatal y un posible renacer.Tras sus largos poemas anteriores, que se movían entre el salmo y la iluminación, y partían de la experiencia en ciudades como Nueva York en su primera obra,Puer profeta, Nápoles enLeyenda napolitana, y Londres enLaberinto, Juan Carlos Marset nos entrega en esteDías que serántal vez su libro más transparente, pero no menos hondo. Agrupados en tres partes, «Lo que pasó», «Partida parte» y «Está por ver», los poemas hablan del pasado, del presente y del futuro ante una inminencia fatal, y un posible renacer. El autor no ha renunciado a ciertos recursos sonoros, a los juegos de rima y de aliteración, y tampoco a las paradojas, las citas y los homenajes para encerrar su reflexión metafísica, su enseñanza moral, a propósito del tiempo, del arte, de la vida.