Martín Ramos
Sus libros

Guerra y revolución en Cataluña
La sublevación de las tropas españolas destacadas en Marruecos, el 17 de julio de 1936, inició un alzamiento militar, apoyado por sectores civiles, contra la República que en los siguientes días pasó al territorio peninsular. El 19 se inició en Cataluña, donde se encontró con la respuesta de las fuerzas de seguridad bajo el mando de la Generalitat, a cuyo frente estaba Lluís Companys, a las que se fueron sumando las organizaciones políticas integradas en el Frente Popular y los sindicatos, la CNT y la UGT. La sublevación fue derrotada en Barcelona y en la mayor parte de las principales ciudades españolas, incluyendo Madrid, Valencia y Bilbao; a pesar de ello, el apoyo exterior, de Hitler y Mussolini, a los sublevados les permitió convertir un golpe en trance de fracasar en una guerra civil que se prolongó hasta marzo de 1939. En Cataluña, la sublevación y su derrota tuvo consecuencias trascendentales. Modificó el panorama social y político. El desenlace de la rebelión de mayo de 1937 significó un importante retroceso político anarquista, al tiempo que la guerra empezó a afectar directamente a Cataluña, con la movilización de las quintas, la proliferación de los bombardeos y el problema creciente de abastecimiento de las poblaciones urbanas. El conflicto político perdió virulencia, pero no desapareció. Se recompuso en términos de competencia entre el PSUC, liderado por Comorera, y Esquerra Republicana, cuyo liderazgo pasó a asumirlo Tarradellas.

Mundinovi
La obra ganadora del VIII Premio Internacional Ciudad de Orihuela de Poesía para Niños es un homenaje al mundo de los títeres por parte de un autor que ha nacido entre ellos, ha jugado con marionetas y ha sido titiritero. Mundinovi -título que procede de un pequeño retablo que en el siglo XVI servía para representar escenas del Nuevo Mundo- también es un tributo al legado del marionetista argentino Javier Villafañe, artífice de personajes como Maese Trotamundos, que protagoniza uno de los poemas del libro. Don Cristóbal, Chacolí, la Tía Norica o la Bruja son otras criaturas de trapo recuperadas de la tradición escénica a las que Juan Carlos Martín Ramos ha dotado de dimensión lírica en esta obra, que se divide en tres partes: Diario de un títere, con experiencias contadas en primera persona por los personajes de guiñol; Títeres con cabeza reúne varias figuras populares de los teatrillos de siempre; y Títeres a escena son seis pequeñas obras e
