Martínez Álvarez. Rayden
Sus libros

Terminamos y otros poemas sin terminar
Recopilación de nuevos poemas, textos en prosa y pensamientos del autor Un sabio dijo una vez: «Pocas cosas hipnotizan tanto en este mundo como una llama y como la luna, será porque no podemos cogerlas o porque nos iluminan en la penumbra». Realmente no sé si alguien dijo esta cita o me la acabo de inventar pero deberían de haberla escrito porque el poder hipnótico que ejercen esa mujer de rojo y esa dama blanca sobre el ser humano es digna de estudio. Todo final implica un principio y viceversa, como el ciclo de la noche y el día, como las fases de la luna desde la nueva hasta la llena pasando por su sequía. Nosotros sólo somos bolsas de agua con corazones, cerebros, piernas y entelequias por lo que es normal que la luna nos afecte como afecta a las mareas. Las relaciones tienen complejo de luna; salen, se ponen, se vacían y se ocultan pero no por ello dejan de intentarlo. Hay libros que cambian la vida, otros que ayudan a entenderla?Espero que este sea de los segundos.

El mundo es un gato jugando con Australia
¡Vuelve Rayden con su poemario más personal! Aunque pueda parecer lo contrario, El mundo es un gato jugando con Australia es un truco de escapismo; de escapismo de uno mismo. Siempre he creído que hay personas que son «hogar», personas que te hacen sentir como en casa, protegido y con ganas de echar raíces o la llave por dentro. En este libro cuento lo que pocos te dicen: qué ocurre después de las perdices y de los finales felices cuando de verdad finalizan y se echa el telón. Bienvenidos a mi cuaderno de bitácora, a mi galería de muchitantos fracasos y dos triunfos, a mi trayecto por corazones intransitables, puertos de pestaña y de palabras con demasiado acantilado mal señalizado. Bienvenido/a a mi mundo.

Amoratado
En este poemario, y por primera vez, el corazón de Rayden toma la palabra "Llame durante mucho tiempo "amor" a lugares que no lo eran, engañándome con la complacencia y el falso sentido de pertenencia; convencido de que el callo que había creado sería amarre suficiente para poder mantener el dolor a raya sin saber que, paradójicamente, en lo que tiene que ver con la emoción, lo mismo que te sujeta, te ata."
