Mary Shelley
Sus libros

Cuentos góticos
En los Cuentos góticos Mary Shelley deja en claro sus sólidas maneras narrativas y la herencia cultural de su tiempo. Las historias de este volumen están envueltas en un ambiente romántico y tratan de describir caracteres cuyo elemento más significativo es el estar sometido a la influencia de fuertes pasiones, que a veces dan pie a sucesos sobrenaturales o extraordinarios en extremo, o son el producto de este tipo de acontecimientos. El libro se compone de ocho narraciones breves que se desarrollan en ambientes misteriosos, tenebrosos, lúgubres en algunos casos. Sin bien todos los cuentos tienen ciertas características afines, podemos separarlos por temáticas y grupos: están, por un lado, los cuentos sobre resurrecciones y su relación con el tiempo, tales como Roger Dodsworth. El inglés reanimado, Valerio. El romano reanimado y El mortal inmortal; del otro, subsisten los cuentos puramente románticos y góticos: Ferdinando Eboli, Historia de Pasiones, La transformación, El sueño y El heredero de Mondolfo. Cada una de las historias es una buena representación de lo que es el verdadero género gótico dentro de la literatura, pues en todas ellas abundan sus elementos más representativos: castillos en ruinas, personajes enajenados por sus más profundos sentimientos, un ambiente meramente medieval, calabozos, mazmorras, torreones y situaciones fantásticas e irreales que parecen salidas de los sueños más locos.

Mathilda
El fulgurante éxito internacional de Frankenstein ha eclipsado en parte la meritoria obra de Mary Shelley, quien además no pudo publicar en vida su obra maestra Mathilda, que tuvo que esperar ciento cuarenta años para ver la luz. Un relato sin duda marcadamente biográfico, que cuenta el lado oscuro de la historia de la propia escritora, fiel a la teoría romántica de que el mejor modo de expresar las pasiones es experimentarlas. Novela melancólica por antonomasia (lluvia, desesperación, sueños, muerte, pasiones, soledad en un brezal yermo), Mathilda explora la naturaleza del pesar, el poder del amor, la destrucción como consecuencia de desafiar a la naturaleza, el perverso poder del deseo.
