Melgar
Sus libros

Los blancos estáis locos
Cuando en agosto de 2013 la segunda jefatura de la embajada de España en Guinea Ecuatorial queda libre, Luis Melgar lo tiene claro: va a ser suya. Las intensas relaciones con la penúltima colonia española, que sigue mirándose en muchos sentidos en su antigua metrópolis, hacen de Malabo un destino apetecible para el joven diplomático, su marido Pablo y su perro Churchill, que esperan poder vivir su propia aventura africana. Los preparativos para la mudanza, sin embargo, pronto se convierten en un curso acelerado de guinealogía, una ciencia en la que lo imprevisible es la norma, con contenedores llenos de muebles que tardan meses en llegar a su destino, trámites interminables regidos por el caos, peticiones de visado en cada esquina y una consigna que Luis pronto hará suya: en Guinea lo fácil es difícil, lo difícil es muy sencillo y lo imposible se consigue sin pestañear. Una vez en África, el surrealismo se sucede en la embajada, igual que las visitas sin freno de los familiares de ambos, y una figura se erige como protagonista absoluta de la vida cotidiana de Luis y Pablo: Yolanda, la joven bubi que se encarga de su casa, fuente inagotable de sentido común y oráculo de usos y costumbres de la isla, para quien todas las actividades de los recién llegados son motivo de la más absoluta perplejidad.

La cigüeña vino de Miami
En agosto de 2016, Luis Melgar y su marido, Pablo, llegaron a Miami dispuestos a informarse sobre el proceso de gestación subrogada, una de las posibles vías que barajaban para cumplir su deseo de convertirse en padres. Casi por casualidad cayeron en el despacho de la entrañable pero caótica propietaria de la agencia que les permitiría hacer realidad su sueño. No se imaginaban que al día siguiente estarían ya en la clínica rellenando un millón de formularios y haciéndose los primeros análisis como paso preliminar para iniciar la aventura más importante de sus vidas. Sin embargo, faltaba encontrar la protagonista de la historia: la gestante. Sin duda el camino estuvo repleto de obstáculos. Epidemias de zika en Florida. Resultados inesperados en los análisis de sangre. Donaciones de esperma en cuartos de baño de hospitales venezolanos con niños que gritan: «Mamá, este señor está tardando mucho». Aplicaciones en el móvil para elegir a la donante de óvulos. Un sinfín de pequeñas aventuras hasta que al fin conocieron a Salisha, la extraordinaria mujer que estuvo dispuesta a acompañarlos en su viaje. ¿Quién es Salisha? ¿Cuál es su historia? ¿Por qué decidió ayudar a Luis y a Pablo en su afán de ser padres? ¿No temió encariñarse del bebé y no ser capaz de desprenderse de él? Todo empezó con un pequeño embrión, apenas un puñado de células que se aferraba a la vida allá en su probeta. Salisha lo gestó con ternura durante nueve meses. Esta es la apasionante historia de ese bebé y de las muchas personas que se confabularon para que viniera al mundo.
