Miguel De Unamuno
Sus libros

Abel Sánchez
Abel Sánchez carece de indicaciones cronológicas y geográficas concretas, lo que permitiría relacionarla con las narraciones míticas, situadas en un tiempo sin tiempo. Esta parece ser la intención de Unamuno, ya que, en realidad, Abel Sánchez no es sino una reinterpretación de la historia religiosa de Caín y Abel, identificados con los dos personajes protagonistas: Caín (Joaquín) es el despreciado por Dios y por la sociedad, mientras que Abel, sin haber hecho más méritos para esto, recibe todos los dones humanos y una admiración generalizada. El primer homicidio, según la historia bíblica aparece como intertexto en varios momentos de la novela. Así, Joaquín queda vivamente impresionado por una representación del Caín de Lord Byron, y su oponente, Abel. La envidia, desde esta perspectiva, se convierte, por lo tanto, en un mal universal y eterno.

Amor y pedagogía
Amor y pedagogía cuenta la historia de don Avito Carrascal, un intelectual que cree que puede convertir un niño en genio aplicando los principios modernos de la pedagogía. Se pone como meta principal hacer un genio, puesto que, según su opinión, un genio es como la abeja reina: nace igual a los demás pero por la forma en la que se les educa y trata durante el periodo de su crecimiento se hacen diferentes física o intelectualmente, según el caso. La obra, considerada una de las cuatro novelas del autor, constituye una dura crítica a la sociología positivista, intercalando lo cómico y lo trágico. En el Epílogo de la primera edición, Unamuno cuenta alguno de los pormenores de la publicación de la novela: Mi primer propósito ( ) fue publicarla por mi cuenta y riesgo, como hice, y por cierto con buen éxito, con mi obra (Paz en la guerra); pero necesidades ineludibles y consideraciones de cierta clase me obligaron a cederla, mediante estipendio, claro está, a un editor.

Del sentimiento trágico de la vida
Miguel de Unamuno reflexiona hondamente en este ensayo sobre la condición del hombre a principios del siglo XX, analizando la trayectoria cultural, filosófica y religiosa que lo ha llevado, a través de los siglos, hasta ese momento histórico. Con gran profundidad, Unamuno recoge y rebate, en su caso, algunas de las corrientes de pensamiento que se han ido sucediendo a lo largo de la historia de la humanidad, desde el clasicismo griego hasta las más modernas teorías del siglo XX. Unamuno trata además la problemática de la divinidad y llega a la conclusión de la necesidad espritual de creer en un Dios personal.

La tía Tula
La tía Tula, novela escrita por Unamuno en 1907 y publicada en 1921, fue incluida en la lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XX del periódico El Mundo. Es, según su autor, «la historia de una joven que, rechazando novios, se queda soltera para cuidar a unos sobrinos, hijos de una hermana que se le muere. Vive con el cuñado, a quien rechaza para marido, pues no quiere manchar con el débito conyugal el recinto en que respiran aire de castidad sus hijos. Satisfecho el instinto de maternidad, ¿para qué perder su virginidad? Es virgen madre». Tula, la protagonista, encarna la concepción tradicional de la familia y de la mujer y es, a la vez, víctima de ella, ejemplifica la figura del agonista unamuniano dividido en mil contradicciones.

Niebla
Esta obra de Miguel de Unamuno es uno de los ejemplos clásicos más eminentes de la novela moderna. La ficción deja aquí de ser un puro vehículo narrativo, transmisor de historias, para convertirse en un universo textual de fecundas sugerencias. Unamuno cuenta de manera extraña su historia, inventando su nuevo género narrativo, la nivola, donde los personajes hablan en monólogos propios durante la obra. Agregando extraños sucesos literarios (como el encuentro del personaje con su creador o el monólogo del mismo perro) convierten este libro en un tesoro literario. El título, Niebla, expresa con claridad el propósito novelesco de desdibujar lo visible y materializar, en cambio, lo impalpable. En este ambiente vemos moverse a un hombre esencialmente frustrado, Augusto Pérez, sobre cuya muerte nos vemos obligados a pronunciarnos.

Vida de Don Quijote y Sancho
Escrito en 1904 y publicado un año después, Vida de Don Quijote y Sancho es uno de los libros más representativos de Miguel de Unamuno (1864-1936). Libre y personal exégesis del Quijote, en que el autor no pretende descubrir el sentido que Cervantes le diera, sino el que le da él, la obra quizá sea también novela, ya que en sus páginas hidalgo y escudero reviven los episodios de la obra cervantina «en compañía de un narrador que no se priva del autoatribuido derecho a injerirse en lo narrado, trasluciendo en el comentario una voluntad tanto crítica como creadora».

El porvenir de España
«Y volviendo a nuestro Quijote, creo yo que las más de las desdichas del español son fruto de sus pecados, como las de todos los pueblos. Nuestro pecado capital fue y sigue siendo el carácter impositivo y un absurdo sentido de la unidad. Mientras otros pueblos se acercaron a éstos o aquéllos para explotarlos, en lo que sin duda cabe beneficio a la vez que explotación mutuas, nos empeñamos nosotros en imponer nuestro espíritu, creencias e ideales, a gentes de una estructura espiritual muy diferente a la nuestra. En Europa misma combatimos a éstos o a aquéllos porque tenían sobre tal o cual punto la idea, cuando resulta, en fin de cuenta, que nosotros no teníamos ninguna.»
