
Miguel Juárez
Nací una tarde estrenando primavera. Tal vez eso influyó para que fuese poeta. O quizás que me amantaran con versos de soneto, quintillas o espinelas, o fue la mezcla de ambas cosas y ser hijo y nieto de poetas. Aprendí a contar a la vez, números y sílabas, a jugar con las rimas. Y empecé a escribir poemas al primer golpe de amor y la primera cicatriz a la izquierda del tórax. Hoy, con un puñado de remiendos y algunos golpes de atención, he escogido algunos de esos jirones del alma con los que componer este poemario donde residen las personas que amé y sigo amando.
Su libro

Entre beso y verso... tú
Entre beso y verso… Tú. En este libro se recoge una selección de poemas que van desde la adolescencia hasta los más recientes, antes de su publicación, haciendo un repaso emocional y homenaje a las personas a las que amé, amo y seguiré amando por siempre: mi abuelo, mis padres, esposa, hijos y otros familiares y amigos, así como a los amores terrenales y tangibles y los etéreos y platónicos amores del alma, y es que entre beso y verso estás tú, que naciste con el alma hecha a la medida de mis versos.
