Miguel Uceda Iniesta
Miguel Uceda (Madrid, 1952) ha dedicado su
vida profesional a la docencia desde ámbitos
muy diversos, tales como la formación del
profesorado, la docencia y dirección en
diferentes centros o instituciones y la gestión
educativa en la Dirección General de Educación
del Ayuntamiento de Madrid. Además,
ha colaborado con otras instituciones en
numerosas actividades de divulgación cultural,
elaboración de guías didácticas y en la
creación y dirección de talleres de escritura
creativa en diversas localidades.
La lectura y la escritura han sido siempre su
gran pasión. No obstante, y salvo publicaciones
de carácter técnico, durante su trayectoria
profesional no llegó más allá de breves
colaboraciones, aunque hace muchos años
que venía escribiendo y guardando gran cantidad
de notas, artículos, poemas, relatos,…
Y, con la llegada de su jubilación, decidió
que había llegado el momento de sumar,
seleccionar y recuperar, gran parte de sus
textos. Esta obra, no es más que la primera
recopilación de algunos relatos y poemas. Es
decir, Miguel espera seguir escribiendo y
recuperando su producción para que pueda
ir viendo la luz en sucesivas publicaciones.
Su libro

DE ESTE Y DE OTROS TIEMPOS (Poemas y relatos)
De este y de otros tiempos es la recopilación y selección de algunos de los relatos y poemas que el autor fue escribiendo y guardando en el cajón durante gran parte de su vida, desde su juventud, hasta ese Otoño sentido con el que titula su último poemario y del que también se incluyen algunos poemas. Los textos se han ordenado de manera cronológica, con la intención de que pueda apreciarse como se mantiene esa “pasión de escribir” a lo largo del tiempo y, a la vez, cómo evolucionan y se adaptan estilo y temática a las circunstancias y situaciones del autor y la época en que fue escrito cada uno de ellos. Se trata, pues, de una obra intimista y transparente, en la que M. Uceda se muestra desde la ingenuidad y frescura de la juventud, hasta la preocupación e indignación por los tiempos que hoy nos toca vivir. Pero, siempre, desde un enfoque esperanzado, de confianza en el ser humano, de invitación a levantarse y, a pesar de los pesares, seguir caminando. Estamos, en suma, ante una obra muy personal, aunque de una persona de su tiempo y de los tiempos sobre los que ha ido construyendo su vida y su pensamiento, abierta al mundo y a los cambios mediante los que se construye la evolución y el crecimiento permanente del ser humano. Dice nuestro autor: “El día que deje de aprender, no tendré nada que escribir, ni que enseñar”. Esperemos que ese día esté aún muy lejano y que podamos aprender, reflexionar y leer las obras que vendrán.
