Natasha C. Giralda
Natasha C. Giralda (Valladolid, 1990). Desde bien pequeña entendió que leer era una forma de viajar a lugares en los que nunca había estado, incluso de vivir otras vidas, de evadirse, emocionarse, enfadarse o reír a carcajadas. No tardó en inventar sus propios viajes, imaginar sin restricciones, y se sumergió de lleno en ese loco pero maravilloso mundo paralelo. Escribir se convirtió en una afición que compartía con muy pocas personas, y gracias al apoyo de estas decidió aprovechar la oportunidad que le brindó Círculo Rojo. Su trilogía, Los Lekker, es el primer trabajo que muestra al público, y con suerte, no será el último.
Sus libros

Los Lekker
El lado noble de las bestias Han pasado unos meses desde que Robert y Sarah abandonaron su pueblo para mudarse a Manhattan. La suerte no ha estado de su lado ni por asomo. Por el contrario, lo que empezó siendo una experiencia divertida y bonita se convirtió en una horrible pesadilla. Las redes de la mafia Cooley los atraparon a ambos, sin remedio ni opciones. Robert peleó hasta la saciedad contra sus propios demonios, pisoteó sus principios y se dejó llevar por su lado más oscuro con el fin de sobrevivir; pues su principal objetivo fue proteger a Sarah contra todo pronóstico. Esta, por la parte que le tocaba, trató de encarar los peores temores para así enfriar la mente y no preocupar de más a la gente que la quería. Sin embargo, Michael Cooley se terminó de desenmascarar con sus aberrantes acciones en forma de consecuencias, en forma de cruel castigo. Así demuestra su poder un Cooley; toma lo quiere, impone sus propias normas y arrasa con todo a su paso. Ningún objetivo escapa del «rey de Manhattan», él siempre tiene la última palabra. No existe esperanza alguna mientras el cañón de un arma anuncia el inminente final. Es difícil apelar a la benevolencia justo a las puertas de la muerte, y mucho más creer en la nobleza de las peores bestias.

Los Lekker
El lado bello de las bestias Robert y Sarah han luchado con uñas y dientes por la libertad que les arrebataron de un día para otro, pero ya ni siquiera su amor puede competir con las consecuencias de estar en medio de una guerra de mafias. El mundo de los Lekker se ha convertido en un bucle de miedo, odio e impotencia. Robert debe reconciliarse con sus propios demonios, pues le ha quedado claro que batallar consigo mismo solo le ralentiza y entorpece, por no hablar del daño que causa a las personas que más quiere. Sarah, por otro lado, ya está cansada de ser una víctima y soportar injusticias. Está más que dispuesta a convertirse en el verdugo, en una versión de sí misma que no conozca de límites para ponerse a la altura de los enemigos. La lucha entre los hermanos Cooley se alarga y cada vez es más agotadora, resulta una ardua tarea mantenerse en los cabales dadas las circunstancias. Los Lekker tienen que aferrarse a una esperanza que cada vez se torna más lejana, aunque, por mucho que estén tentados a tirar la toalla, nunca es tarde para vislumbrar la belleza de algunas bestias.
