Nicolás González Vidal
Su libro
Explotadas
Los dibujos de Nicolás González Vidal y los poemas que los atraviesan construyen un archivo afectivo donde el cuerpo femenino deja de ser objeto de contemplación para volverse sujeto de enunciación. Esta alianza no es ilustrativa sino dialógica: cada imagen desplaza el sentido del poema, cada poema devuelve a la imagen una densidad que excede lo visible. Al desmontar los modos patriarcales de representación, la obra subvierte la economía visual y reorganiza aquello que puede percibirse, abriendo un espacio de imaginación política donde la experiencia se vuelve compartida. Quien lee no recibe un mensaje: recompone un montaje entre textos e imágenes. No hay espectacularización del dolor ni estetización de la violencia, sino una proximidad crítica que reconoce la singularidad de cada experiencia sin convertirla en objeto de consumo. Explotadas convierte la mirada en un gesto emancipador y la imaginación en un motor de transformación colectiva. Una obra que incomoda para abrir, no para cerrar.
