Libros.cc

Pedro García Valverde

Nació en Granada en 1947 y a los dos meses fue bautizado en Almería junto a su hermano mellizo Martín. Pasaron su infancia en Almería, aunque se trasladaron a Buenos Aires durante algo más de un año. Tiempo más tarde, regresaron a Almería, y los estudios primarios los realizó en el colegio del Milagro en la plaza de Santo Domingo y en el Diocesano en la plaza de la Catedral de Almería. El bachillerato lo cursó en el instituto Celia Viñas y un curso en un colegio de Campillos, Málaga. Los estudios de magisterio los realizó en Almería.

Trabajó más de treinta años como profesor en Tarifa (Cádiz), Granada, Madrid y Almería, consiguiendo varias especializaciones en infantil, primaria y bachillerato. Realizó y se tituló en dos carreras en la Universidad de Granada: Historia Antigua e Historia del Arte.

Esta obra de teatro ha sido escrita como un canto poético al rey que vivió y luchó por Almería en la época medieval del siglo XI, y su reino llegó a tener un esplendor y un poder en el Mediterráneo y en todo el mundo conocido como jamás nunca ha alcanzado.

Su libro

El esplendor del Rey Almutacim

El esplendor del Rey Almutacim

OBRAS DE TEATRO, TEXTOS TEATRALES64 pág.ISBN 9788411590181

Almotacim vivió en Almería desde 1037 a 1091. Murió en la Alcazaba de Almeriya, como se llamaba Almería en el siglo XI.

Predecesor: Abu ul-Ahwas ibn Sumádih

Sucesor: Ahmad Mu’izz al-Dawla

Tras la caída y descomposición del Califato de Córdoba, Almariya se convirtió en un reino de Taifa. La dinastía familiar de Almotacim era la Banu Sumádih. Su reinado duró cuarenta años. Tuvo Almariya un esplendor tan grande que su puerto se convierte en uno de los más importantes del mundo. Ciudades del norte de Italia se inspiraban en sus tejidos de seda..., hasta Florencia o Pisa.

Almariya poseía unos hermosos y grandes astilleros para la construcción de barcos comerciales y de guerra. Su puerto fue la sede militar de Al Ándalus. Sus atarazanas subsistieron hasta los años 1880. Fue cuando comenzó la construcción del nuevo puerto, pues este edificio dificultaba el acceso de entrada de la ciudad a los nuevos embarques del puerto. La burguesía almeriense, sin permiso de la autoridad militar y gubernamental, instaló pólvora y barrenos en Las Reales Atarazanas y volaron. De esta forma, obtuvieron lo que querían: piedras para la construcción del nuevo puerto. Un terremoto-maremoto destrozó por completo el antiguo puerto musulmán en 1522.

Pedro García Valverde

Ver ficha del libro