Pierluigi Chiassoni
Sus libros

Desencantos para abogados realistas
El libro está compuesto por nueve escritos. Una serie de estos tienen por objeto de estudio el tema (en algunos más, y en otros menos) principal de la, tan querida por los iusfilósofos genoveses, interpretación jurídica. En otro escrito el autor expone una lectura original de la teoría pura del derecho kelseniana como teoría realista. Uno más en el que el autor realiza tres ejercicios en los cuales da razones para tomar en serio el no-cognitivismo ético tan anclado en las creencias y actitudes de los estudiosos realistas genoveses. El último de los escritos lo he escogido deliberadamente para contrarrestar el modo de ver difundido de que los realistas, no-cognitivistas y analíticos, del derecho son personas totalmente desinteresadas respecto a postulados normativos. En este ensayo el autor ofrece, a los abogados defensores de los derechos humanos, advertencias y distinciones que se apoyan en un ideal liberal y moderno de deferencia a tales derechos. Abogados que son ciudadanos en sociedades que aún tienen que lidiar con el problema del arbitrio de quienes ostentan el poder, sea cual sea este, sobre los otros de modo despótico, manipulador o autoritario. Un problema que es común a todas las sociedades, aunque se manifieste en cada una de éstas de modo diverso y con grados diferentes de intensidad.En este ensayo el autor ofrece, a los abogados defensores de los derechos humanos, advertencias y distinciones que se apoyan en un ideal liberal y moderno de deferencia a tales derechos. Abogados que son ciudadanos en sociedades que aún tienen que lidiar con el problema del arbitrio de quienes ostentan el poder, sea cual sea este, sobre los otros de modo despótico, manipulador o autoritario. Un problema que es común a todas las sociedades, aunque se manifieste en cada una de éstas de modo diverso y con grados diferentes de intensidad.

El discreto placer del positivismo jurídico
Escribir sobre positivismo jurídico puede parecer,hoy en día,un sinsentido anacrónico.Según la opinión de autores influyentes,estaríamos,pues,en una estación,en el desarrollo incesante de la cultura jurídica,donde el positivismo ya habría agotado su función.El agotamiento sería el resultado conspirador de tres factores.En primer lugar,la decrepitud,que deshace todas las cosas,materiales y espirituales.En segundo lugar,la renovación interior,en la forma de un giro palingenésico que algunos de los positivistas contemporáneos han dado hacia una novedosa pero al mismo tiempo antiquísima,y en mi opinión equivocada jurisprudencia esencialista.En tercer lugar,y principalmente,los golpes despiadados de competidores poderosísimos -píénsese en el interpretacionismo (interpretivism) y en el (neo )cons¬titucionalismo principialista los cuales han hecho del no-positivismo,o bien del post-positivismo,su bandera de batalla.
