Pueyo
Sus libros

El Chico de las Estrellas
¿TIENES EL VALOR DE SER TÚ MISMO? PORQUE NO HAY CURA PARA DEJAR DE SER QUIEN ERES.Érase un niño que jamás vivió más de dos años seguidos en una misma casa, por lo que decidió pintar las paredes de todas sus habitaciones con estrellas. Su rechazo al colegio y una familia inusual le empujarán a emprender un viaje donde no todo serán constelaciones y pedirle deseos a la luna. Es hora de bajar al barro, equivocarse con una princesa y terminar encontrando un príncipe…¿o no? Sus ansias de libertad, tres antídotos de supervivencia y unas botas plateadas le acompañarán por un mundo muerto donde los sueños llegan descalzos y despeinados a Ninguna Parte.

Aquí dentro siempre llueve
Cuando el amor se vuelve poesíaTras el éxito deEl chico de las estrellas, Chris Pueyo sorprende a los lectores con un extraordinario libro de poesía en el que destila la quintaesencia de su sensibilidad y las temáticas que apuntaba en su anterior libro.Solo aquellos que han recorrido el camino que conduce del amor a la decepción conocen la auténtica ruta de la poesía. En sus versos, Chris Pueyo nos abre un abanico de sentimientos explorados con intensidad, delicadeza y autenticidad.

La abuela
Chris Pueyo regresa con una novela más madura que emocionará aún más a todos los lectores. Mi familia es una mierda. Excepto mi abuela. Me crió, me educó y me soltó; ninguna de las tres tarea fácil. Así que mi abuela es mi madre. Todo comenzó cuando mencionó lo de su testamento, aquella fue la chispa que encendió estas páginas. Y un martes por la tarde me senté a escuchar su historia, porque me parece importante saber de dónde venimos. Mi abuela vive en este libro. Y tienes que conocerla. «Cuando en vez de vestidos solo pueda colmarla de flores y su sentido del humor no venga a reírse de mi pena, abriré este libro. Porque sigue viva en él. Por encima del cáncer, la muerte y la literatura.»

Hombres a los que besé
Hombres a los que bese es un recorrido emocional por todos esos labios masculinos que, alguna vez, rozaron la piel de Chris Pueyo. Desde el beso ausente de su padre, que murió siendo el muy niño, a los besos de otros hombres a los que el autor ha querido. Besos en los que Chris Pueyo descubre al lector las relaciones más importantes que ha tenido: de quien se enamoró, quien le hizo bien y con quien terminó malherido. Pero, sobre todo, besos en los que Chris Pueyo se descubre a sí mismo.
