Rafael Matamoros Montes
3 minutos del 3 de febrero, año 76; subiendo por la Cordillera Andina, en la alguna vez llamada Pequeña Venecia, entre la Cara del Indio, Las Cinco Águilas Blancas y los páramos de El Tambor y La Culata, inicia su búsqueda del destello de alegría en una mirada, del sosiego que brinda al explorador el reconocerse prójimo: la continua indagación de la bitácora interna, tatuada en el cuerpo ajeno. Tras la noche más fría y profunda, quedó a la deriva y creyó en vano sus esfuerzos. Súbitamente comprendió que el viaje era su destino y aprendió a ser el lazarillo de su perro.
Su libro

Romance Cotidiano
El amor expuesto como fuente inagotable de vitalidad, cuya expresión en cariño, ternura y afecto, es tesoro de magna custodia humana. Secuencia del regocijo en el encuentro y la embriaguez del enamoramiento, hasta la dolorosa ruptura y el casi inevitable olvido. ¿Existe mayor motivación que la esperanza de encontrar felicidad en nuestra existencia? Este guión de aparente recorrido exterior, culmina siendo exploración que guía el autoconocimiento y requiere de la atención más plena.
