Raúl Figueroa Romero
Su libro

La democracia y su calidad en el siglo XXI. Algunos apuntes teóricos
A casi dos décadas de haber iniciado el siglo XXI, la investigación sobre la democracia ha transitado de la teoría y sus procedimientos formales hacia la práctica y sus resultados concretos. Particularmente, por la necesidad de explicar y enfrentar dos problemas en constante crecimiento: la pobreza y la desigualdad de buena parte de la población del mundo, sin importar su ubicación geográfica. Justo después de la tendencia generalizada hacia el establecimiento de sistemas políticos democráticos o con alguno de sus rasgos durante la década de los ochenta, de las crisis económicas regionales, de la restricción de derechos fundamentales y del crecimiento de los índices de violencia, por ejemplo, los autores debaten sobre la siguiente pregunta: ¿se pueden mejorar los resultados de las democracias contemporáneas? Si se logra comprender y demostrar que, de manera independiente a su configuración empírica, la democracia está comprometida desde sus orígenes con dos valores inherentes a los seres humanos –igualdad y libertad–, adquiere importancia definir un conjunto mínimo de derechos y, sobre todo, explicar las características y dimensiones de las democracias en términos de su calidad.
