Recaredo Silebo Boturu
Sus libros

Crónicas de lágrimas anuladas
Este volumen presenta una muestra de la escritura lírica y dramática de Recaredo Silebo Boturu. Generada a partir de la experiencia de vivir en Guinea Ecuatorial, la escritura de Boturu busca fomentar un sentido de comunidad mediante historias de origen local que echan luz, entre otras cosas, sobre la transformación de valores tradicionales en la era de la globalización. A pesar de ser una escritura isleña, no es una escritura aislada pues entre los textos aquí recogidos se revela una vena cosmopolita, una voz literaria que ve hacia adentro y que a la vez busca un diálogo más allá de fronteras étnicas, lingüísticas y nacionales. Más aún, a través de estas páginas se entrevé un discurso anti-neoliberal y anti-global: por un lado, hay un rechazo a imágenes homogeneizadas que son atractivas a todos, pero que no pertenecen a nadie; y por otro, hay un compromiso en captar realista y analíticamente la vida cotidiana de su entorno.

Luz en la noche
Recaredo Silebo Boturu, lleva escribiendo poesía desde que tiene recuerdos. Recibió su primer galardón antes de cumplir los veinte años, en 1998. Y desde entonces hasta ahora, ha conseguido otros cuatro premios [ ] Pero su cara más pública, su lado notorio y conocido es el teatro. Boturu es un animal de escenario. Y se mueve bien tanto entre bambalinas, animando a los chicos, como dirigiéndose de frente al público, mirándolo a la cara [ ] Boturu dirige la compañía (BOCAMANDJA), pero además escribe guiones, prepara la escena y él mismo es protagonista de la mayoría de las obras de teatro que ponen en escena. Nuestro autor nos presenta ahora su primer libro, que reúne veinticinco poemas (de temas sociales, de denuncia y resistencia, poemas íntimos y cantos a la naturaleza) y dos obras de teatro: É Bilabba (Los asuntos), una muestra de costumbrismo malabense con moraleja y final feliz y Ö Börukku (La nostalgia) una obra africanista, combativa y muy poética, con poemas intertextuales y de ambientación más internacional que tendrá un final lamentable y desolador. gloria nistal (Prólogo) Querido Boturu: Me gustan tus poemas porque me recuerdan que la muerte que teme nuestra carne es la muerte de cada noche [ ]. Tus poemas, mi querido amigo, descubren superficies que no siempre es agradable tocar, arañan el corazón de la vida: Y esa es, ni falta que hace repetirlo, la tarea del poeta: inflamar las hogueras que iluminan los rostros eternos de los viejos ídolos. César A. Mba (Epílogo)
