Roberto Fernández Retamar
Sus libros

Contra la Leyenda Negra
Este libro de ensayos es un canto de amor a España. En él se reúne un importante grupo de textos que recorren la historia, el pensamiento filosófico, la cultura y la literatura españolas desde acercamientos personales a figuras como Miguel de Unamuno, Juan Ramón Jiménez, Vicente Aleixandre o Rafael Alberti, hasta la intelección profunda y exhaustiva de temas raigales como el modernismo, la generación del 98, y el que da título al volumen: la Leyenda Negra. El autor hace una clara distinción entre las dos Españas, de las cuales habló Antonio Machado, para regalarnos una visión lúcida y muy bien documentada de la historia peninsular en torno al hecho de la conquista y la colonización de América que, como afirma, no fue mala porque fuese española sino porque fue conquista. Y de paso deja muy claro el comportamiento de las otras metrópolis europeas, interesadas en la demonización ideológica del Imperio español. Una visión crítica y a la vez entrañable, emitida desde la hibridez cultural y participante del mundo hispánico.

Palabra de mi pueblo
Esta nueva edición de Palabra de mi pueblo reúne 60 años de quehacer poético de su autor. Como suele ocurrir con una parte considerable de su obra, esta antología se renueva en el diálogo incesante del poeta con su creación en verso. Asistimos aquí al ejercicio deslumbrante de descubrir nuevas maneras de leer sus poemas en la interrelación que propone este viaje desde sus primeros libros, hasta los más recientes. La voz del poeta, íntima, apenas susurrante, la de los momentos de personal lirismo, se combina con la de los grandes acontecimientos sociales que han estremecido su vida, la de su querida Isla y su otra patria: la literatura. El amor, la vida, la muerte, los amigos, la paternidad, el paisaje citadino, una reja, un patio, el canto de un ave, la efervescencia de una sociedad en cambio, pasan por estas páginas sin altisonancias, siempre con ese tono conversacional que derriba las barreras entre lo extraordinario y lo cotidiano y se convierte por ello en palabra de su pueblo.
