Roberto Sarasa Viota
Cantaba cuando cocinaba, escribía mientras soñaba ... ¡hasta se reía!, aunque por dentro llorara.
Te escuchaba, te amaba y te cuidaba, y si te fallaban las fuerzas y caías, llegaba ella y te levantaba.
Así vivió Rosa hasta los 61 años, pendiente de todo aquel que pasaba a su lado.
Los siguientes cinco años de su vida, hasta los 66, los pasó acompañada de una enfermedad que atendía al nombre de ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica).
Vivió con ella y nos enseñó a padecerla junto a ella.
Que ... ¿qué hicimos durante esos cinco años?
Seguir aprendiendo de ELLA.
Su libro

El dedal de Lydia
Obra testimonial y poética que rinde homenaje a la fortaleza humana frente a la enfermedad degenerativa. A través de la metáfora de una cometa que aprende a volar con sus propias alas imaginarias pese a los hilos desgastados, el libro narra la experiencia de Rosa, una mujer que transforma el dolor físico en una lección de resiliencia, fe y libertad interior, combinando reflexión personal y textos líricos.
