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Roig Prats

Sus libros

Belén Esteban y la fábrica de porcelana

Belén Esteban y la fábrica de porcelana

FICCIÓN MODERNA Y CONTEMPORÁNEA144 pág.ISBN 9788499420622

«Madame Bovary leía folletines y se daba de bruces contra el mundo al intentar llevar esos personajes a la realidad; Belén Esteban no copia a nadie: se ha inventado uno que irrumpe como un elefante en una fábrica de porcelana y arrasa con todo sin freno alguno» (Miguel Roig).Aún hoy, a pesar del protagonismo de la red, la televisión sigue siendo el medio de comunicación dominante. Desde su privilegiada posición en el salón, muestra una parte del mundo y sus personajes. En este espacio mediático creado, Belén Esteban es, hoy por hoy, un valor seguro capaz de elevar los índices de audiencia. Como una muñeca rusa y ante las cámaras, BE es madre, vecina, ama de casa, alumna de baile, ciudadana desencantada. Estos perfiles son conocidos por el público que sigue, en directo, su devenir cotidiano. Pero BE no es artista, ni periodista, ni actriz, ni nada que justifique su presencia. Es alguien que vive, in live, su propia experiencia vital, actividad que le permite -como observa Miguel Roig con agudeza- atravesar esta época en la que, a velocidad de zapping, hemos pasado de las certezas y el trabajo seguro a la flexibilización laboral y el malestar perenne.

El marketing existencial

El marketing existencial

Filosofía popular136 pág.ISBN 9788499422503

Ya no hay países, hay marcas; no hay sistemas representativos, sino circuitos financieros; no hay ciudadanos, solo productos. Ya no alcanza con vivir una sola vida: como si de una muñeca rusa se tratara, hay que estar preparado para sacar de la matriz todas las que se puedan y al mismo tiempo intentar, si es que esto es posible, no dejar de ser uno mismo. Esto tiene un coste emocional y unas reglas de funcionamiento: es el marketing existencial. En el mundo global ya no hay lugar fijo, y lo que es, no perdura. Ya no hay países, hay marcas; no hay sistemas representativos, sino circuitos financieros; no hay ciudadanos, solo productos. Para ocupar un lugar es necesario generar un relato propio, ser capaz de generar un storytelling del yo que permita ubicarnos como productos en un sistema inestable y cambiar de relato, reformular el producto toda vez que el mercado lo demande. El marketing existencial ha sustituido al espíritu del contrato social, pues este nuevo entorno ya no constituye un territorio de convivencia, sino una zona de transacciones. En la posteconomía, los beneficios ya no provienen de la producción y por lo tanto, el trabajo, tal como se lo entendía, no puede ser una herramienta de vida. En el campo de lo social se imponen otras reglas, y el marketing existencial aparece, de momento, como única estrategia de supervivencia.