
Rubén Fernández Carrascosa
Segunda novela de Rubén Fernández Carrascosa. Autor de Manual de olvidos, y Flores en la carretera.
Con “El árbol de las nueces”, Rubén sitúa sobre el tablero de las letras su capacidad para emocionar contando historias, convirtiéndose en un imprescindible en el marco literario actual.
Nacido en Jaén en 1979, escritor autodidacta, llegará al corazón del público con esta nueva obra nacida para aportar luz a la oscuridad.
Sus libros

Flores en la carretera
Flores en la carretera. Gabriela es una mujer independiente, tanto, que quiere escapar del destino que cree impuesto para ella. Ernesto, es un soñador nato, inacabado, siempre en constante ebullición. El inspector Coburn Grace nunca habría imaginado que sus vacaciones en España, iban a tomar el sentido contrario al de las agujas de su propio reloj. Aurora es una mujer montaña, una “ochomil” para quien se atreva a conocerla. La vida y la carretera, unen sus propias historias junto a los demás personajes de este libro, urdido en una trama trepidante.

Manual de olvidos
“Manual de olvidos” es un libro de poemas y relatos. Es un viaje al interior del tiempo y la memoria. Una cita con la vida tal cual es. No es un manual al uso que has de seguir al pie de la letra, ni tampoco es convencional. Los poemas están escritos en verso libre, el estilo del autor, así debe ser su lectura, libremente. Podrás abrirlo en cualquier página y siempre te encontrarás con la verdad del autor, su poesía rodeada de naturaleza y sus crudos relatos.

El árbol de las nueces
La segunda república se instaura legalmente en España. Estrella es una chica soñadora que conoce a Teo, bajo la primavera republicana. Los dos emprenderán un viaje de vida a través de las vicisitudes de los sombríos años de guerra civil que alcanzaron máximos niveles de crueldad bajo la dictadura del general Franco. Esta es sobre todo, una historia de amor y lucha, pero también, una historia sobre la importancia de la comprensión y el perdón. Las guerras no hacen mejores a las personas, destruyen todo lo humano a su paso y es imprescindible que las naciones converjan amistosamente siempre con la bandera de la paz en las manos.
