
Salvador Navarro
Salvador Navarro (Sevilla, 1967) ha publicado once novelas y cinco libros de relatos, con una narrativa emocional e introspectiva que explora la memoria, los vínculos familiares y las heridas invisibles que arrastramos. Varias de sus obras —Huyendo de mí, El hombre que ya no soy y Nunca sabrás quién fui— fueron publicadas por Anaya. No te supe perder fue finalista del XIX Premio de Novela Luis Berenguer (2010) y llevada al cine en 2019. Entre sus títulos también destacan El niño del beso, Y si aparece y Habíamos quedado el viernes. En 2023 recibió el I Premio Digital de Sevilla a la mejor columna de opinión. Compagina su trabajo como ingeniero con la escritura y colabora regularmente con revistas culturales. Su estilo contenido, honesto y profundamente humano ha fidelizado a miles de lectores, que reconocen en sus novelas una forma de mirar hacia dentro sin caer en el dramatismo. Con tramas de fondo psicológico, pinceladas de suspense y una prosa clara y fluida, ofrece historias tan entretenidas como emocionales.
Sus libros

Lo que hicieron de mí
Álvaro Santamaría no brilla. No se impone. No busca gustar. Y, sin embargo, hay algo en su forma de vivir que hace que la gente a su alrededor se vuelva hacia él como quien vuelve a casa.
A sus cincuenta años, vive solo en un apartamento abierto en el que suenan vinilos de Tracy Chapman; almuerza en la Cocina de Patricia, donde los platos se sirven con amor; corre por las tardes —sin ganas— por acompañar a un amigo necesitado, y hay noches en las que practica sexo duro sin amor. En sueños lo atormenta una chica de paletas separadas que lo observa sin decir palabra. A veces se pregunta —muy bajo— si la culpa que arrastra desde niño tiene sentido o si alguien la colocó en su mente con engaños.
Lo que hicieron de mí es la historia de lo que sucede cuando alguien bueno —de verdad— tiene el valor de enfrentarse con los pecados que un día le enseñaron a asumir como propios.

Habíamos quedado el viernes
Una novela emocional sobre lo que el corazón no olvida.
Fernando y Tota tenían una cita pendiente. Una promesa sencilla: verse un viernes. Pero el tiempo, los malentendidos y los silencios alargaron esa espera más de lo previsto… hasta convertirla en algo definitivo.
Habíamos quedado el viernes es la historia de un reencuentro inesperado que remueve lo que parecía enterrado. Un regreso que despierta viejas heridas, activa verdades dormidas y conecta con un accidente del pasado que marcó sus vidas para siempre.
Narrada con una mirada psicológica y profundamente humana, esta novela intimista entrelaza intriga, memoria y emoción para explorar los vínculos familiares, las culpas que arrastramos desde lejos y las palabras que aún esperan ser dichas.
Ambientada en una Sevilla reconocible y viva, donde cada rincón guarda sus propias sombras, esta ficción contemporánea y urbana invita al lector a caminar junto a sus personajes hacia lo que se rompió, lo que quedó… y lo que, con suerte, aún puede reconstruirse.
Porque hay promesas que parecen olvidadas. Hasta que alguien regresa.

El niño del beso
Un cuarto de siglo después de una escena dramática de su adolescencia, Pablo regenta una librería que le permite una vida acomodada en torno a una red de amigos que lo idolatran, relaciones sexuales sin compromiso y mucha calle, sin saber que en el otro lado del planeta alguien se apropió de ese lejano capítulo de su juventud para convertirse en una celebridad.
Una mañana de primavera, un anónimo introduce bajo su puerta el regalo que Pablo siempre había soñado; la misma mañana en la que aparece incendiada su librería en el centro de la ciudad.
¿Quién le quiere tanto? ¿Quién le quiere tan mal? ¿Por qué al mismo tiempo?
A Pablo no le queda sino descifrar el origen de ese tsunami emocional, sin imaginar hasta qué punto él es protagonista de la historia de los demás.
Reprimir a un adolescente es desbordar un río para siempre

No mires atrás
Iker creció protegido.
Protegido del miedo, del dolor, de las preguntas incómodas. Protegido, sobre todo, de una verdad que nadie quiso mirar de frente.
Ya adulto, una serie de hechos aparentemente menores —un encuentro fortuito, una conversación a destiempo, un recuerdo que regresa— empiezan a resquebrajar el relato sobre el que se ha sostenido su vida. Lo que parecía cuidado empieza a parecer silencio. Lo que parecía amor, una forma de control.
A medida que Iker reconstruye su historia familiar, descubre que la protección también puede ser una carga y que, a veces, mirar atrás es la única forma de avanzar. Pero hay verdades que no se revelan sin consecuencias, y decisiones tomadas por amor que dejan una herida difícil de cerrar.
No mires atrás es una novela sobre la infancia, la culpa heredada y los límites difusos entre proteger y poseer. Un relato íntimo y perturbador que explora hasta dónde estamos dispuestos a llegar para preservar aquello que amamos… incluso cuando el precio lo paga otro.

Toda tu vida en mí
Una mirada. Un pañuelo que cae al suelo. Un golpe seco.
Maru presencia de noche el atropello de un joven motorista en la calle Torneo. Apenas ha cruzado unas palabras con él cuando, agonizando sobre el asfalto, el muchacho le aprieta la mano y solo alcanza a decir una palabra: «Abuela».
Podría haber seguido con su vida. Con su matrimonio agotado, sus hijos, la farmacia y esa existencia confortable en la que hace demasiado tiempo que dejó de reconocerse. Pero necesita saber quién era aquel muchacho. Y, sobre todo, quién es la abuela por la que preguntaba mientras se le escapaba la vida.
Así llega hasta Beatriz, una anciana que ha decidido dejarse morir. Lo que empieza como un gesto puntual se convierte en un vínculo imprevisible que arrastrará a Maru hacia viejas heridas familiares, Tetuán, un desahucio y demasiadas cuentas pendientes.
En la Sevilla contemporánea, viva y contradictoria, conviven el racismo, la explotación, la homofobia y el abandono de los mayores con el humor, la ternura y una belleza que asoma justo cuando parecía que ya no quedaba nada que mirar.
