Simón José Esmeral Ariza
Sus libros

Metodologías cualitativas en la investigación educativa
Las metodologías cualitativas se han convertido en un reto para los investigadores sociales cuando se trata de darles voz a los actores in situ. En este sentido, el grupo Calidad Educativa en un Mundo Plural (Cemplu), adscrito a la Facultad de Educación de la Universidad del Magdalena, en una actitud de responsabilidad, compromiso con la sociedad y, en particular, con la comunidad científica de la región y el país, propone un texto que les permite a los estudiantes de pregrado y posgrado y a los investigadores socieducativos, responder de manera crítica a las exigencias de una educación cada vez más impredecible. La obra pretende disminuir en gran medida la angustia a la que se ven abocados los investigadores cuando se enfrentan a estudios con perfiles cualitativos. Estos trabajos comúnmente inician con dificultad, pero a medida que el proceso investigativo adquiere impulso, se vuelven satisfactorios y alentadores, lo que genera en sus gestores una pasión insoslayable por comprender los distintos fenómenos sumergidos en las instituciones educativas, desde la mirada y la conciencia de los implicados. No se puede asumir el texto como un menú de prácticas sombrías. Por el contrario, se busca en realidad dar claridad mental a los investigadores y aprestarlos para que trabajen creativamente en sus objetos de estudio emprendidos.

Territorios anfibios del Caribe colombiano
Las comunidades localizadas en los contextos en los que los elementos de la naturaleza tienen un sentido de existencia, adquieren relevancia cuando sus planes de vida tienen como punto de partida la resiliencia y el fogaje virtuoso de la paciencia. Allí emerge el Hombre Hicotea, ser libertario capaz de enfrentar las adversidades de un trópico inhóspito y salir adelante. Agua y tierra se vislumbran como territorios de oportunidades que evocan maneras propias de ver el mundo y entenderse como personas anfibias. En este sentido, la Depresión Momposina recoge un legado de tradiciones heredadas en las que el pancoger, la artesanía y el turismo cristalizan la idiosincracia autóctona que se relata en sus cantos de juglares y vaqueros. Esta ecoregión del Caribe colombiano justifica la urgencia de elaborar un currículo intercultural acorde con sus realidades socioculturales, en un diálogo recíproco y en equilibrio en el que tiene lugar el empoderamiento de lo propio sin negar los atributos de lo ofrecido por lo exógeno. Esta obra plantea la construcción de currículos interculturales situados. Es una expresión emergente de otras maneras de hacer investigación, en las que los participantes asumen la palabra para exacerbar sus reflexiones filosóficas en torno a la educación en escenarios bucólicos.

Territorios de conocimiento ancestral
En Colombia, los pueblos indígenas no cuentan con una educación pertinente con su cultura, su cosmovisión y su contexto sociocultural. El reto es, por tanto, conceder aprendizajes que rescaten, respeten y promuevan la identidad cultural, las tradiciones y las costumbres de estas poblaciones. En este sentido, la escuela en los territorios ancestrales ha de estar en constante relación con la biosfera, el desarrollo social y lo legado por la oralidad, teniendo como punto de llegada la consolidación de una identidad propia. De otra parte, cuando se reflexiona acerca de las prácticas para la salud que han venido llevando los pueblos originarios de la Sierra Nevada de Santa Marta, se concluye que aquellos conocimientos populares estigmatizados por la sociedad occidental, connotan otras maneras de acceso a la salud, esta vez, en ambientes de integralidad, unión familiar y reciprocidad comunitaria, teniendo como eje de enlace el dialogo de saberes, que conlleva a compartir en doble vía los beneficios de las medicinas occidental y tradicional. En consecuencia, se abre el debate en torno al episteme educación para la salud, en donde la escuela se presenta como una alternativa formativa que fomenta valores y principios para una sociedad intercultural, que se caracteriza por la proximidad de sus miembros a los problemas y demandas sociales que emergen en las dinámicas del día a día, garantizando el ingreso a una salud de calidad, actualizada, contextualizada y con posibilidad de continuidad en el tiempo y el espacio donde se nace, se vive y se pretende morir.

Sentidos y significados de justicia, paz y gobernabilidad
La multiculturalidad y plurietnicidad aún cuando siempre han estado presente en la conformación de los pueblos de América, solo en el siglo pasado empezaron a tener visibilidad y ganar espacios en el marco constitucional y social. En este sentido, Colombia ha tenido avances significativos, especialmente a partir de la promulgación de la Constitución Política de 1991 donde el Estado reconoció este carácter pluriétnico y multicultural como constitutivo de la nacionalidad fundamentada en la protección a la diversidad y el respeto por la dignidad humana. La comprensión de los sentidos y significados de justicia, paz y gobernabilidad desde la mirada de la interculturalidad en la era del Acuerdo de Paz en el Caribe colombiano, es saber escuchar. Más allá de la crítica sustantiva que el buen elitismo busca que los mejores, los más sabios, honestos, ilustrados, equipados, dirijan y gobiernen para el bien común; desde la interculturalidad se busca que todos participemos en las decisiones, porque la sumatoria de las voces refleja las necesidades, intereses y sueños de todos. Por eso, necesitamos aprender a escuchar las distintas voces de nuestros ciudadanos, aprender a entender de dónde vienen, qué buscan, por qué piden y proponen lo que dicen. Tenemos que aprender a superar estereotipos y prejuicios, y eliminar la discriminación y el lugar común que impide entender a la otra persona, porque nos evitan la tarea de colocarnos en su lugar, de comprender lo que la otra persona siente, de aprender de ella o de él y de poner nuestra inteligencia y voluntad al servicio de los demás. En este contexto, es menester que comprendamos que la democracia fundada en la justicia, la paz y la gobernabilidad debe construirse desde la perspectiva del conocimiento y reconocimiento de las distintas culturas, base para la construcción de un sentimiento de ciudadanía en las personas y colectivos que integran las regiones de Colombia. Es una apuesta hacia la construcción de conocimientos en una racionalidad científica emergente y en la responsabilidad ética de brindar sentido, coherencia e identidad a la justicia, la paz y la gobernabilidad territorial, constituyendo tejido sistémico desde la interculturalidad.

La educación en comunidades indígenas frente a sus proyectos de vida y las relaciones interculturales
El abordar la labor investigativa desde la perspectiva de lo dialógico como una acción verdaderamente humana, es decir, desde las realidades e interacciones comunicativas de los grupos humanos sustentada en la doble reflexividad, no ha sido una tarea fácil. Sin embargo, ha permitido que los acercamientos hayan sido enriquecedores tanto para el investigador y sus grupos de apoyo, como para las mismas comunidades como co-artffices de todo este proceso. En este libro se presentan, a manera de cumplimientos no conclusivos, las pretensiones suscitadas durante los espacios enriquecedores y los tiempos prolongados convivenciales a los que, desde la realidad experimentada en las comunidades de Bunkwimake, Gotsezhi y Mulkwakungui, se han denominado como estancias dialógicas, reconociendo en su constructo las luchas y procesos de reivindicación como apuesta por una vida digna para sus propias comunidades, evidenciándose de un modo específico la necesidad cada vez más de trabajar por una educación que esté sustentada en la localidad y abierta a los desafíos de las relaciones interculturales en las cuales los individuos y sus colectivos viven complejas adversidades de índole social, política, cultural y económica desde las cuales recrean sus procesos de construcción de saberes y conocimientos desde sus propias y particulares realidades vivenciadas. Plantear la educación desde un abordaje situado frente a las demandas y expectativas de las comunidades indígenas, es responder de algún modo a su plan de vida, lo cual no puede ser entendido como un final alcanzado, sino un camino recorrido que abre espacios a la discusión amplia, sincera y respetuosa en torno a la educación en contextos culturalmente diversos, colmados de saberes con formas y estilos particulares de ejercitar la pedagogía y la enseñanza en sus contextos con contenidos acorde con su legado cultural. Si bien es cierto que los asuntos de la educación intercultural no son algo novedoso para el siglo XXl, sí implica el poder vivenciarla desde sus propias realidades, desde su modo de vida social comunitaria, reconocerla y valorarla desde su propia cosmovisión, la cual orienta y dirige el pensamiento de los pueblos y todos los ciclos de la vida, es decir, conocerla, entenderla y valorarla desde los principios espirituales que orientan el quehacer cotidiano, su filosofía de la vida y de la naturaleza, expresada en su visión particular de mundo, dado que los procesos de educación al interior de las comunidades indígenas son muy particulares, tantos cuantas son las particularidades de cada población, dado que surgen de los modos, contenidos y formas experienciales con que el grupo social construye y recrea lo que se puede denominar como pedagogías familiares y comunitarias mediadas por la cotidianidad.
