SMP
SMP por Sabor menta poleo. Escribo únicamente porque es mi manera de desahogarme. Me gusta mucho el té, Galicia y el norte en general, hacer planes a última hora, llevar coleta, hablar de culturas y religiones, la versión de Wagon Wheel de Mumford and Sons y la de Old Crow Medicine Show, desayunar en la calle, hablar de filosofía con gente con más conocimientos que yo, el color verde, reírme de todo lo habido y por haber, conocer extranjeros, viajar mucho, el mar, el rastro los domingos por la mañana y llevar ropa ancha. Vivir en Estados Unidos me cambió la vida. Creo en que todo pasa por una razón y soy bastante pesada repitiéndole esa teoría a todo el mundo. A veces me incomoda que la gente sea cariñosa. Hablo demasiado (y alto). Tengo mucho carácter pero cada día lo controlo mejor y estoy orgullosa. Hay muy poca gente en este planeta que me cae mal. No me gustan los gatos grandes, el chocolate negro, los secadores de los hoteles y las personas mentirosas. Quiero hacer paracaidismo lo antes posible. Uno de mis sueños es, con bastante dinero, ir al aeropuerto con un amigo y coger el primer avión que salga hacia cualquier destino. No sé que más contaros sobre mí.
Su libro

La chica de las pecas
Crónica íntima y fragmentada de una obsesión amorosa no correspondida. A través de una mezcla de prosa confesional y poesía contemporánea, la autora explora el desconcierto, la limerencia y el proceso de duelo emocional tras una relación fallida con una figura idealizada. Un diario que articula la vulnerabilidad y la melancolía de un amor que, aunque inalcanzable, se convierte en el motor creativo de la voz poética.
