Teresa Oñate y Zubía
Sus libros

Estética y paideía (Hermenéuticas contra la Violencia I).
¿Han sentido en alguna ocasión que el tiempo se transfigura y ocurriera como si el habitual modo de comprenderlo como una secuencia se derrumbará en favor de la eternidad y perfección plena de un instante súbito? ¿Tienen ustedes experiencia estética modal? ¿En qué espacio-tiempo habita realmente el hombre si no sucumbe a ser considerado como un objeto más? Este libro es una expresión de gratitud y amor. Aquél que se da entre maestro y discípulo, aquel que acontece en la paideía que se sabe propiamente vida, porque es y es posible-posibilitante del espaciotiempo donde sí es posible habitar, pues a su través se dan aquellos lugares desde los cuáles propiamente se abre y asienta nuestra experiencia del mundo, lugares compartidos y públicos, que se ofrecen mediante la transmisión y recreación en la enseñanza y en la amistad como actualización plural del sentido. Este libro versa acerca de la Estética de la Transmisión como lazo político-social de resistencia y alteración del capitalismo ilimitado de consumo, que amenaza con convertir la vida toda en un cómputo de existencias insertas en un movimiento infinito de producción. Él mismo constituye una experiencia donde la adquisición de conceptos y la erudición se someten al carácter hermenéutico de la paideía, al carácter modal propio de las acciones participativo-comunitarias donde habitan los ciudadanos libres que se saben constituidos por el límite de su pluralidad y diferencia, que no sólo separa sino también une, y sólo a través de los cuales cabe pensar en una democracia real. En tal acción hermenéutica se abre y recrea el alma espiritual eterna e inmanente de la Filosofía y su praxis: su puesta en obra educativa a través de la reflexión crítica de su historia acontecida: la historia de la verdad del ser y el límite de su misterio.

Estética y nihilismo (Hermenéuticas contra la Violencia II).
A lo largo de estas páginas, se hallan ante el lector las preguntas que emergen desde la muerte de Dios que ya anunciaran Hegel y Nietzsche; también, ante aquellas que surgen, sobretodo, desde el fondo de la perplejidad en que nos hallamos estremecidos por la violencia que asola el mundo y la incapacidad que mostramos para hacerle frente. Este libro de Teresa Oñate, quien prosigue la senda de la izquierda heideggeriana de su maestro Gianni Vattimo, nos invita a la reflexión, desde el pensamiento hermenéutico crítico, de las cuestiones de Teología Política que competen a nuestro tiempo histórico, aquel que se ha liberado del orden impuesto por las teologías dogmáticas y los viejos autoritarismos, pero parece encontrarse ahora esclavo de un nihilismo ilimitado por donde los flujos indiferentes de la codicia y la desmesura campan sin obstáculo. ¿Qué alternativas cabe articular frente a la voraz máquina de muerte y guerra del capitalismo de consumo para el cual no cuentan ni los pasados diferenciales ni ninguna cultura que no se alineé bajo el imperio de un progreso científicotécnico sobredeterminado por la producción de la producción incesante y el control del control de la supuesta rentabilidad debida a la objetivación, explotación y homogeneización de todo el planeta? ¿Un progreso ciego presidido por la usura y la mercantilización de todo (incluido lo humano) convertido en meras existencias, en recursos humanos como materias primas disponibles o desechables? ¿Cómo hacer resistir las posibilidades de la vida diferencial, comunitaria y espiritual si sólo la presencia inmediata disponible como recurso es y cuenta? ¿Qué podemos hacer frente al vaciamiento del sentido de la existencia que es constantemente reducida al cómputo y la mensura propias de una racionalidad cuantitativa que se ha autoproclamado única? La cuestión del Nihilismo, inscrita en el trazado y el olvido de la Diferencia Ontológica que se declina como diferencia del tiempo del ser y el tiempo del ente, está en el centro de las preguntas y problemas filosóficos de los escritos que este libro reúne. El nexo entre nihilismo y capitalismo de consumo global requiere del máximo esfuerzo crítico por parte de nuestra resistencia filosófica hermenéutica. Nuestro tiempo-espacio ontológico-estético nos urge a re-pensar la alteridad de lo sagrado indisponible y lo divino eterno inmanentes de otra manera: desde la apertura del enlace para el mundo y la tierra donde sí es posible habitar y la Diferencia acontece en medio de la racionalidad gratuita y deseante del bien común y la plenitud de la vida social e individual. Nuestro tiempo-espacio tecnológico nos interpela a pensar el límite de lo ente en su facticidad. Pero también precisa de nuestra intervención. Nuestro futuro depende, ahora más que nunca, de nuestras palabras y acciones.

Estética ecológica y filosofía de la historia (Hermenéuticas contra la Violencia III).
La impagable labor en la Hermenéutica Crítica llevada a cabo por Teresa Oñate nos requiere, especialmente en este volumen, a caminar por las sendas de la Estética Ecológica y de otra Filosofía de la Historia. ¿Cabe un modo de pensar la Historia que pueda dar lugar a la resurrección de los futuros anteriores, que pueda fecundar el mundo de posibilidades que no se determinen desde la mera novedad o por la impía aniquilación de los pasados? ¿Cabe una racionalidad que pueda dar voz a los que no la tienen, a los vencidos y a los muertos? ¿Por qué la hermenéutica es la única posibilidad que tenemos contra la violencia? A través del Aristóteles Griego, el Nietzsche del Eterno Retorno, el Segundo Heidegger, Gadamer y Vattimo, Lyotard y Deleuze, entre muchos otros/as, la Historia lineal diacrónica del Progreso ha quedado deslegitimada como único modo posible de comprender, no sólo el tiempo-espacio planetario, sino la Historia y el Acontecer mismos. ¿Reconoce el hombre de nuestro tiempo dónde vive, cómo ha llegado hasta aquí? Nuestro tiempo-espacio parece encontrarse bajo el signo de la encrucijada, arrojado a enfrentar la imposibilidad de que todas las violencias en las que arraiga nuestra racionalidad sigan imperando sobre el ser en su constante desmesura, ahora que su falta de límite se ha desvelado como el mayor de los peligros. Es tarea del pensamiento desactivar su raíz, dislocar y debilitar las armas de la violencia multiforme alterándola desde la piedad de aquellas racionalidades ya dadas que se constituyen y reúnen en la pluralidad sincrónica, comprendiendo la inocencia de la vida que sólo puede ser con los otros y por la diferencia que nos enlaza. Pues lo no-dicho y lo no-pensado por la luz de la razón nos interpelan ahora como nuestra única oportunidad. Tan sólo es preciso escuchar. También el silencio. Los mundos de la vida ecológica nos llaman, entonces, desde el fondo de la voz de lo posible para volver a habitar la Tierra Celeste. La Tierra Sagrada que necesita descansar en el misterio que se nos envía como una bendición. Al arte compete interpretarlo. A la poesía y el pensamiento decir su palabra a una nueva asamblea de los hombres y las mujeres venideros: más libres. Capaces de asumir la medida del ser.
