Teresa Palomo
María Teresa Palomo Suárez o mejor Teresa Palomo —como le gusta que la llamen—, o simplemente Teresa. Nacida en Madrid en 1970, pero por sus venas corre sangre asturiana.
De familia humilde, pasó su adolescencia y juventud viviendo las historias de sus escritores favoritos desde que, con dieciocho años, leyó la primera novela de Isabel Allende, siendo la lec-tura y el café sus únicos vicios (confesables).
Compagina su trabajo en la Fundación Montemadrid, con su familia, sus cuatro mascotas y sus momentos de escritura, donde trata de contar vivencias, fantasías e historias que desea compartir con todos los amantes de relatos escritos, que esperan ser leídos, siendo esta su segunda novela tras la publicación de No digas no.
Sus libros

No digas no
«Me desperté en una inhóspita habitación de hospital de paredes de color beige, matizado por la luz de la estancia, tan deprimente como el estado en el que me encontraba. A mi lado estaba Adrián, mi querido Adrián, mi ángel». ¿Qué sientes cuando entre una fla de libros llama la atención la imagen de un ángel sobre fondo negro? ¿Qué sientes cuando observas que la mirada de ese ángel se dirige al interior de ese libro que ya tienes en tus manos? ¿Qué sientes cuando lees «No digas no» al mismo tiempo que no puedes retirar la mirada de esa imagen, mientras tu mente te está diciendo: «sigue, abre el libro y lee su historia». Jimena, mujer valiente donde las haya, a través de estas páginas, te narra lo mucho que tuvo que batallar para superar la peor experiencia que ninguna mujer debería sufrir. Junto a Adrián, su ángel, pilar fundamental de su recuperación, tanto física como mental, Jimena consigue resurgir de sus cenizas, retomando el vuelo cual ave fénix, para salir de lo más profundo de su abismo. En No digas no, sentirás las ganas de llorar, las ganas de luchar, las ganas de venganza y las ganas de agarrarte a la vida, porque la vida son dos días y ya hemos gastado uno. Y ahora tú, querido lector, que tienes este libro entre las manos, puedes pasar a su interior y comenzar a leer para vivir y sentir la difícil batalla de Jimena.

Tu mirada, todo y nada
«Nos miramos unos instantes, apenas varios segundos, no se acercó, me habló desde la puerta, no me tocó, no dijo más, nuestros ojos buscaron en la mirada del otro la respuesta que queríamos escuchar: él, García, que le diese un sí por respuesta a su propuesta; yo, sin embargo, quería decirle que no era culpable —bueno, sí, le maté, pero él me hubiera matado sin dudarlo—. Nuestras miradas buscaban respuestas que no acertábamos a decir...». Una mirada dice más que mil palabras. Miradas que hablan, miradas que callan, miradas que otorgan, y todas ellas las verás en esta novela. En Tu mirada todo y nada, conoceremos la dura historia de Martina Quiroga, una joven estudiante que una mañana regresa de la universidad antes de lo habitual y descubre, por sorpresa, que su pareja no es quien ella cree y, tras una fuerte discusión, Martina se ve abocada a terminar con la vida de él, para sobrevivir tanto ella como el bebé que está creciendo en su vientre. En la resolución de este suceso, entra en escena el inspector García, y todo se complica cuando relaciona este homicidio con una investigación que se está realizando para la desarticulación de una banda de distribución de estupefa-cientes por los bares de copas del centro de Madrid. Para recuperar su tan ansiada libertad, Martina ha de colaborar con la policía y, en un determinado momento, García toma la mano de Martina, y el recuerdo de Jimena se apodera de su mente, de tal manera que nace en él la necesidad de dar con ella y ver sus ojos de mirada intensa que lo dicen todo y nada. García, el policía, el hombre, el amante que, tras viajar a Barcelona para el seguimiento de la nueva situación de Martina, se reencontrará con su pasado para tomar las riendas de su presente en busca de un futuro con la mujer que lo ayudó a creer en el amor y en las segundas oportunidades.
