Tomás Calvillo Unna
Sus libros

El rapto de la interioridad
Desde hace algún tiempo Tomás Calvillo le viene tomando el pulso al paso del tiempo, un tiempo que no respeta y no da respiro a nadie. Ni al tiempo de los políticos, ni al tiempo de los empresarios, ni al tiempo de los académicos, mucho menos al hombre y a las mujeres de a pie. Por eso, al ritmo de una escritura pausada, casi aforística, el ¬final de este escrito, pese a todo, no puede ser más esperanzador. Hay un lugar, nos invita con insistencia, para el cultivo de la interioridad y la reflexión, a ¬n de abrir el espacio para el retorno del tiempo; pero ya sin el vértigo de nuestra época, propicio para el respiro y el aliento de los latidos de nuestros cuerpos y nuestro espíritu. Rescatar ese espacio perdido es la propuesta del autor de esta obra al lector. Y lo hace con el ritmo pausado y melódico de una escritura diligente, de trazos cortos y punzantes, compendiosa, casi al modo de los manuales de vida como el del Epicteto, cultivador de un realismo ajustado a los días en los que parece que todo naufraga, sin salvación. Así, la sustancia de este libro se encuentra no tanto en el qué de las narraciones y las advertencias, sino en cómo lo hace. GUILLERMO ZERMEÑO

El vientre de la neblina
El vientre de la neblina es una indagación que, en medio de la desazón, el desconcierto ante los tiempos que corren, busca recoger y, en cierta medida, atesorar los atisbos de quien ha sabido interponer el ojo de la poesía como una mediación indispensable y urgente. En varios poemas de este libro Calvillo insiste, como ha hecho antes, en resguardar la necesidad de abrevar en la experiencia elemental e inacabada de la infancia: esa primera puerta a los saberes de la poesía; pero también hay una reiteración reflexionada de la memoria y el establecimiento de vínculos entre lo inmediato y lo lejano, lo personal y lo colectivo, entre los movimientos de la vida interior y la dura realidad; un llamado a despertar una mirada, una palabra solidaria y viva capaz de lidiar con el desastre, la molicie, la desesperanza, el tiempo. En este libro se trazan, por igual, rumbos paralelos en donde los estados de la meditación y la oración se entrelazan con los hechos, las personas, los pasajes de la vida cotidiana, con su drama, y en los que, al mismo tiempo, se da cabida a los itinerarios —estéticos, históricos, vivenciales— de una sostenida vocación que no deja de cuestionarnos y cuestionarse.
