Vallvey
Sus libros
La velocidad del mundo
Los poemas de La velocidad del mundo recorren casi en sigilo, de la mano de la autora, el paisaje físico y sentimental de la Tierra. Engarzados al espíritu de los fenómenos naturales la luz, la lluvia, el viento, ¿el amor?..., tratan de apresar el momentum del sencillo, fugaz y precioso viaje de la vida en cada verso. No pretenden construir imágenes bellas, sino formar parte de la terrible belleza del mundo, de su alegría y su oscuridad. Al igual que en la poesía china clásica, el poema encuentra su camino invisible hecho de palabras; palabras que no son sólo artifi cio, sino que desean suceder, como otras piezas más de la Naturaleza. Así, el orden del Universo tiene también su reflejo en el poema. Y el poema se asemeja al árbol que da sus frutos sin pensar, como diría Roberto Curto. No se trata aquí de describir al mundo, ni de representarlo, sino de ser una pequeña porción de él: de su equilibrio, su armonía, su velocidad o su fuerza. Pues las palabras, como los árboles, también pertenecen por derecho propio al aliento de la vida.
La ciudad del diablo
Noviembre de 1975. En San Esteban, una pequeña comunidad rural cercana a Toledo, en la que se aprecian las sutiles convulsiones sociales que poco después transformarán radicalmente la sociedad española, aparece asesinada Clara, una joven madre soltera.Mientras Franco agoniza en El Pardo aparece acuchillada Clara, una madre soltera de 29 años y de vida un tanto alegre para los usos y costumbres de la pequeña localidad.La noticia corre como la pólvora y se convierte en el chismorreo de la aldea. EL joven cura del pueblo, don Alberto y su monaguillo, Jorge Ortiz, tratarán de averiguar quien es el asesino de Clara, aunque para ello tengan que luchar contra la insólita resistencia de algunos oscuros personajes del pueblo.
A la caza del último hombre salvaje
Tremendamente divertida, ácida y sarcástica, una novela acerca del esfuerzo de las mujeres por conseguir un destello de felicidad en una realidad un tanto inhóspita. Candela vive con una familia de nueve mujeres y a pesar de sus estudios iniciales de biología, trabaja en una funeraria. Un día recibe el encargo de embalsamar a un patriarca gitano que ha manifestado su firme deseo de ser enterrado con su bastón, su sombrero y una foto del rey. Mientras se dispone a cumplir esta peculiar tarea, Candela descubre que en el bastón se oculta algo que tiene la cualidad de suscitar un enorme interés entre la parentela del finado. Pero su sorpresa será inmensa cuando entre los familiares del difunto aparece un hombre de los que ya no existen, la pura esencia de la masculinidad, ese tipo de varones que la nueva cultura urbana, posmoderna y feminizante ha conseguido borrar del horizonte de tantas mujeres ávidas de emociones fuertes. Recuperamos en Áncora y Delfín, la primera novela de Ángela Vallvey, publicada en 12 países en las editoriales más prestigiosas. Una novela que encantará al público femenino de todas las edades, hecha de humor y ternura, con un estilo afilado y sagaz, brillante e intrépido.
El hombre del corazón negro
Más de 70.000 mujeres cada año son engañadas y sometidas a esclavitud sexual sólo en Europa. Este es un dato extraído de los periódicos, pero en esta novela todas esas mujeres se resumen en Polina, una adolescente nacida en Moldavia cuyas ilusiones comienzan a desmoronarse en un tétrico sótano de Estambul. Muy lejos de los sollozos de la pequeña, la historia comienza con la desaparición de los cinco gatos de la viuda Hergueta en un barrio residencial de la periferia de Madrid. Los vecinos rusos resultan los primeros sospechosos, ya que su actitud es huraña y misteriosa. Gracias a sus contactos, las quejas de la viuda encuentran finalmente eco en Sigrid Azadoras, una agente experta en artes marciales, a la que la insignificante desaparición de los gatos la llevará a adentrarse en el complicado entramado de las mafias del Este, una estructura que tiene sus raíces en el desmoronamiento político, económico y social de las ex repúblicas soviéticas. Una crónica desgarrada y aterradora del presente y una valiente crítica de una realidad que parece escabullirse ante nuestros ojos. La mejor Ángela Vallvey en una novela ambiciosa, valiente y estremecedora que leemos conteniendo la respiración.

Todas las muñecas son carnívoras
A través de la divertidísima terapeuta protagonista, Sonia la Roja, y de las peripecias de sus pacientes, Ángela Vallvey nos brinda una radiografía cómica pero certera de nosotros mismos y disecciona temas tan diversos como el sexo, las peleas conyugales, el rechazo, los pretendientes o las infidelidades. Una mirada irónica, inteligente y llena de humor.

Los estados carenciales
Sátira de los libros de autoayuda, meditación sobre la felicidad, homenaje al mundo clásico? Pero por encima de todo, Los estados carenciales es una divertidísima fábula sobre las debilidades y grandezas de la condición humana.

A la caza del último hombre salvaje
La familia de Candela está compuesta por seis hermanas, la madre, la abuela y la tía Mary, inmersas todas ellas en una realidad cotidiana de ilusiones perdidas. Para escapar de esa realidad, Candela empieza a trabajar en una funeraria. Su vida da un giro la noche que tiene que embalsamar al patriarca de una familia gitana y se dispone a cumplir con la última voluntad del difunto.
No lo llames amor
Tras el éxito de Los estados carenciales, Ángela Vallvey indaga en la pasión amorosa.Un imaginativo repertorio de las sutiles gradaciones a que se ve sometido el comportamiento amoroso y sexual en nuestros días, desde las rebuscadas manifestaciones del más rancio amor cortés, hasta la fantasía de la violación o la entrega absoluta.

El hombre del corazón negro
Más de 70.000 mujeres cada año son engañadas y sometidas a esclavitud sexual sólo en Europa. Este es un dato extraído de los periódicos, pero en esta novela todas esas mujeres se resumen en Polina, una adolescente nacida en Moldavia cuyas ilusiones comienzan a desmoronarse en un tétrico sótano de Estambul. Muy lejos de los sollozos de la pequeña, la historia comienza con la desaparición de los cinco gatos de la viuda Hergueta en un barrio residencial de la periferia de Madrid. Los vecinos rusos resultan los primeros sospechosos, ya que su actitud es huraña y misteriosa. Gracias a sus contactos, las quejas de la viuda encuentran finalmente eco en Sigrid Azadoras, una agente experta en artes marciales, a la que la insignificante desaparición de los gatos la llevará a adentrarse en el complicado entramado de las mafias del Este, una estructura que tiene sus raíces en el desmoronamiento político, económico y social de las ex repúblicas soviéticas.Una crónica desgarrada y aterradora del presente y una valiente crítica de una realidad que parece escabullirse ante nuestros ojos. La mejor Ángela Vallvey en una novela ambiciosa, valiente y estremecedora que leemos conteniendo la respiración.

Mientras los demás bailan
Corre el año 1945. En la España de la posguerra hay también lugar para dejar atrás el desaliento y se respira cierto optimismo y ganas de progresar. Pero no es así para Isabel: trasnegarse a confesar quién es el padre del hijo que espera, debe aceptar por imposición de su hermano Jaime una boda pactada. Las aspiraciones, los deseos y el ideal de amor de la joven Isabel se desvanecen en cuanto conoce a su sombrío marido, Jacob Kantor, un alemán de oscuro pasado que la recluye, tras una boda apresurada, en la ?nca de la familia, en el Valle de Alcudia. Isabel, lejos de su ambiente de clase alta, de las ?estas y la vida en sociedad, se tiene que adaptar a la sencillez de los días en el campo y a la soledad a la que ha sido condenada. Por fortuna, la acompaña Adelia, su soñadora y joven sirvienta, que ha empezado a tener correspondencia, a través de la sección de contactos de una revista, con un chico de Madrid que muy pronto le propondrá matrimonio por carta. Las dos mujeres cimentarán su amistad mientras preparan el ajuar de Adelia y esperan el nacimiento de Alejandra. A su alrededor, sin embargo, la vida está tejida con los hilos del ? ngimiento, del engaño, la envidia y la conspiración. Sólo su tesón y fortaleza podrán reconducir sus existencias, diseñadas por la férrea voluntad de otros, en un mundo donde mandan los hombres.
