Varios Autores
Sus libros

Palimpsestos Sonoros
Nada más oportuno para titular un libro sobre la Nueva Canción que la palabra palimpsesto –que se refiere a un manuscrito antiguo que conserva huellas de una escritura anterior borrada artificialmente– pues la importancia de la Nueva Canción en América Latina se debe, en primera instancia, a ese carácter intertextual con que ha vinculado tan diversas tradiciones. Consolidada bajo la tutela del gobierno socialista de Salvador Allende, la Nueva Canción se hizo notoria como un movimiento artístico musical que pretendía acortar la brecha que separaba al arte de la política. Recogiendo las experiencias del folk norteamericano y las tradiciones musicales subalternas del subcontinente, diversos cantautores y músicos chilenos viraron su interés hacia tradiciones sonoras rurales, en un trabajo cuasi arqueológico, para conformar un canto nuevo de esperanza, vinculado a las aspiraciones libertarias de una tierra injustamente condenada al sacrificio.

WEICHAN
Weichan, conversaciones con un weychafe en la prisión política es el resultado de numerosos viajes de Jorge Arrate a la cárcel de Angol para encontrarse con Héctor Llaitul y otros mapuches encerrados en los presidios chilenos; surge de decenas de horas de conversaciones entre mundos diversos. Recorrí el sur, milité, hice campaña, y vi el pueblo mapuche, pero ahora entiendo que lo que vi no lo comprendí. Esa fue la forma en que se presentó don Jorge Arrate. Nos dijo que ver no es suficiente para entender. Creo que este libro no va a resolver inmediatamente esta cuestión, pero es un puntapié inicial. Los medios de comunicación no nos dan tribuna, porque están al servicio del poder que enfrentamos. Pensamos que hacer este libro nos permitirá tener un espacio para decir algunas cosas en relación a nuestra situación, a nuestras esperanzas, a los trasfondos de nuestra lucha. No soy un terrorista, como dice el Estado chileno; no soy la representación del terrorista étnico que buscan, soy un dirigente mapuche, parte de un pueblo. Esperamos que la gente que tome en sus manos este libro no lo haga intentando ‘comprender’, sino que le sirva para reflexionar, para debatir.

Chilenos en Mozambique
Quien abre este libro se encuentra con un país lejano, de paisaje e historia fascinantes: Mozambique, en la costa oriental del África, con bellas playas sobre el Océano Índico. Y comenzará a leer sobre las vidas de personas y familias que en conjunto equivalen a una breve e intensa novela romántica. Sabrá de cómo crear jardines; verá la iniciación al contacto sobrenatural de una mujer chamán con los espíritus de los antepasados Una niña chilena aprende a comer la tierra roja de Mozambique participará de la aventura de crear fábricas y escuelas, de hacer cine, de desarrollar una administración y un gobierno, de hacer familia en el trópico.

Los días que avanzaron años
La movilización social del año 2011 significó un punto de inflexión en el tratamiento de la crisis del sistema educacional. Los rostros visibles de este movimiento resultan ser los rostros de una generación que está en desarrollo, que va cuajando las contradicciones propias de un Chile que no logra soltar los grilletes de sus 17 años de dictadura. Una generación que llevó a cientos de miles de chilenas y chilenos a la calle para exigir el término de un sistema de educación que juega con las aspiraciones y el presupuesto familiar, promoviendo la desigualdad y aumentando groseramente la injusticia. Los estudiantes son tales durante un tiempo relativamente corto, luego pasan al mundo adulto, en donde los amarres a los tiempos del status quo son mayores. Sin embargo, esta vez han programado que desde este mismo tiempo, se prolongue la marcha por una educación pública, gratuita y de calidad. Los días que avanzaron años es un relato que pretende ser un documento histórico. Un artefacto de memoria de hechos y elaboraciones políticas de estos jóvenes, que junto a la organización estudiantil altamente recompuesta desde la dictadura, hoy se posicionan, exigen, plantean y trabajan por un Chile justo.

Nuestras antiguas conversaciones / Taiñ Kuifi Nutram
Taiñ Kuifi Nutram Nuestras antiguas conversaciones

Valparaíso golpeado
La mañana del martes 11 de septiembre de 1973, las calles de Valparaíso amanecieron copadas por las Fuerzas Armadas. Aquella mañana, otoñal aún, los militares, la Derecha, la Democracia Cristiana y el imperialismo norteamericano, intentaron acabar de golpe con un Chile y un Valparaíso que se construían con la participación activa y desde los sueños de muchos. La violencia del golpe estremeció a Valparaíso, fue más que un temblor, de ésos que en medio de la noche te despiertan desconcertado, tratando de distinguir entre sueños y realidad. Fue artero el golpe, un golpe bajo, un golpe cobarde por la espalda. La ciudad cambió, adquiriendo un tenebroso color azul marino, pero la resistencia comenzó desde el inicio, salvando vidas, escondiendo gente, protegiéndose. Así surgieron los diferentes comités de Derechos Humanos y las incipientes organizaciones de familiares de detenidos y ejecutados. Asimismo, la solidaridad en las poblaciones, en los barrios, en los cerros y en el plan. En medio de la represión, emergió la nobleza porteña, aunque también la vileza de muchos que denunciaron a sus vecinos, a sus parientes, a sus amigos. Era la guerra inventada. Guerra que, de alguna manera, en nuestra ciudad sigue de manifiesto y que sus ciudadanos enfrentan cada día, muchas veces sin saberlo, la violencia de la cual fue objeto. El expolio del hermoso edificio de la Intendencia por parte de la Armada, el cual nunca fue devuelto; los centros de tortura que aún vigilan amenazantes desde el cerro Playa Ancha la bahía de Valparaíso; las familias separadas por el exilio, los torturadores y asesinos que aún caminan por las calles del Puerto en la más completa impunidad. A ello hay que adicionar la conformación de una ciudad que ha visto cómo se ha impuesto un modelo de desarrollo privatizador que la está destruyendo. Valparaíso es hermoso y encanta con sus escaleras, colores y adoquines; sin embargo, la vida a todo ello se la entregamos nosotros, los porteños, quienes transitamos por sus callejuelas, morimos en sus cerros, compramos en sus kioscos y nos perdemos entre sus pasajes para amar a escondidas. Por eso, el golpe en Valparaíso y a Valparaíso fue cruel y aún no termina, porque parecen consumirlo el mercado y el centralismo. Pero la memoria histórica y la fuerza de los movimientos sociales forjarán un taller de reparación de sueños trizados, donde porteños y porteñas podamos acariciar dichos sueños, jaspearlos de arcoíris y echarlos a volar nuevamente hacia el horizonte oceánico. Tito Tricot es porteño, sociólogo (Trinity College, the University of Dublin, Irlanda); Doctor en Sociología (Universidad Alberto Hurtado, Chile); Magíster en Gobierno y Política Latinoamericana (University of Essex, Inglaterra). Es jefe de la carrera de sociología de la Universidad Viña del Mar, docente de la Universidad Alberto Hurtado y ha enseñado también en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Ha publicado los libros: La lucha del pueblo mapuche (2006) y, Autonomía: el movimiento mapuche de resistencia (2013). Además, ha escrito centenares de artículos, tanto académicos como periodísticos a nivel nacional e internacional. Tokichen Tricot es periodista (Universidad de Playa Ancha, Valparaíso, Chile). Ciudad desde donde partió para proseguir sus estudios de postgrado en España. Es Doctor en Procesos Políticos Contemporáneos (Universidad de Salamanca, España) y, además, Magister en Estudios Latinoamericanos (Universidad de Salamanca, España). Actualmente se desempeña como Director del programa para extranjeros: Chile: Political Systems and Economic Development, al tiempo que realiza labores de docencia en la Universidad de Santiago de Chile. Es autor de varios artículos en revistas académicas y libros, especialmente en el ámbito de las Teorías de los Movimientos Sociales y análisis del movimiento mapuche, tanto a nivel nacional como internacional.

¡Hagan un trencito!
¿Cómo fue que la cumbia llegó a ocupar un espacio tan relevante en nuestra vida festiva y sonora? ¿Cómo, cuándo y por dónde atraviesa nuestras fronteras? ¿Cómo nos fuimos apropiando de los clásicos cumbiancheros? ¿Qué historias permanecen aún ocultas tras más de medio siglo ininterrumpido de cumbia en Chile? ¿Existe una cumbia propiamente chilena? ¿Qué interrogantes abren la cumbia y el tropical a la idea de chilenidad? Durante más de cinco años, la Colectiva de Investigación Tiesos pero Cumbiancheros ha tenido el privilegio de entrevistar a una amplia diversidad de cultores, gestores, locatarios y públicos de la cumbia en Chile y otras latitudes. Y aunque este recorrido por los procesos de llegada, adaptación y apropiación de la cumbia en Chile continúa, ¡Hagan un trencito! abre el juego a los testimonios de sus protagonistas, quienes estarán por siempre en el panteón eterno de la sabrosura.

Relatos de paisaje y toponimia en el valle de los ríos San Pedro y Calle Calle
Relatos de paisaje y toponimia en el valle de los ríos San Pedro y Calle Calle da cuenta de los hitos naturales y culturales de un valle, de la memoria grabada en un eje hidrográfico, en su historia, en sus mapas y habitantes. Explotación maderera y balseos en los ríos San Pedro y Calle Calle, relatos de historia ferroviaria, minas de Pupunahue, terremoto de 1960 y Riñihuazo, además de bosques nativos de la eco-región valdiviana que conviven en serranías y praderas, conforman una identidad de paisaje de especial interés para la Región de Los Ríos y de alto valor de conservación para el país. Como indicadores de paisaje que reconstruyen imaginarios territoriales, describiendo la condición y modo de organización de un territorio, sus cualidades y rasgos relevantes, los topónimos de este valle –patrimonio inmaterial sincrónico de voz indígena– hacen referencia al sol, a colores, al agua, animales, vegetación, formas y sonidos del espacio; todos nombres que significan el lugar, su uso y la percepción que se tuvo de él, configurando un legado para el saber del espacio geográfico e integrando escalas de tiempo con el espacio actualmente habitado. El paisaje es aquí una opción para construir un relato interpretativo basado en el conocimiento científico y en el saber local, es decir, una narrativa que permite comprender un territorio de manera integral, destacando hechos, procesos y lugares.

Álvaro Corbalán el dueño de la noche
Pocos períodos de la historia nacional han sido registrados de modo tan profuso por el periodismo como el de la dictadura. A pesar de ello, sigue habiendo historias que contar de esos años, ya sea porque permanecen desconocidas o porque sólo la distancia del tiempo permite calibrarlas en plenitud. La trama que narra este trabajo periodístico corresponde a este último caso: cómo un grupo de agentes del Estado, los mismos que de día perseguían y aniquilaban a compatriotas, por la noche se vestían de gala, tocaban al piano canciones de Frank Sinatra y animaban fiestas interminables junto a artistas y gente del espectáculo. Como en una mala película en que actores de pacotilla hacían de villanos e imitaban a James Bond, hacían desaparecer al jovencito y, antes de que rodaran los créditos, se iban a la cama con la chica más guapa. La mayor parte de los protagonistas de esta inmunda película siguen con vida y, por lo mismo, rescatarla en detalle para esa mayoría que no vivió en carne propia el horror es, a mi juicio, uno de los méritos de este trabajo. Otro, es el rigor con que se realizó: sus autores dieron cuenta de una época, de sus actores y de su retiro de las tablas en Punta Peuco, con base en un acucioso reporteo y una exhaustiva revisión de archivos.

La Hoja Sanitaria
investigación sobre la institucionalidad médica y estatal del Chile de principios del Siglo XX, a partir de la información contenida en los instructivos homónimos, publicados en Santiago y Valparaíso por la sección chilena de la organización sindical anarquista Industrial Workers of the World (I.W.W.), entre los años 1924 y 1927. Nacida en Estados Unidos en 1905, la Hoja Sanitaria fue un periódico difundido de forma mensual, que proporcionaba conocimientos de fisiología y anatomía humana, principios básicos de higiene para evitar enfermedades y una que otra creación literaria con fines pedagógicos, como cuentos, dramaturgia, etcétera. La publicación se imprimía en una imprenta de Santiago que funcionaba, además, como Policlínico Obrero auto gestionado por la organización. El funcionamiento del Policlínico estaba a cargo de un médico jefe y de dos auxiliares (estudiantes del último año de medicina), una matrona, un dentista, un practicante y un delegado de turno, configurándose de este modo un eficaz espacio para la enseñanza y la práctica de la higiene pública. El carácter instructivo de este libro es lo que, según los autores, le da doble valor archivístico a este documento: Por un lado, dialoga con el dato biológico y racial que caracterizó la formación de la institucionalidad médica y estatal en el país y, por otro, establece una política del nombre que opera organizando los órganos de un nuevo cuerpo

El Despojo de la Villa San Luis de Las Condes
Luego de que las madres despertaran a sus hijos y cargando las pocas cosas que alcanzaron a tomar de sus hogares, las familias fueron forzadas a subir a unos camiones de basura (…) los niños, adultos y ancianos permanecían en el interior –oscuro y reducido– de los camiones. Desconcertados, sus rostros se contraían en muecas de desesperación y aflicción, mientras que la velada bruma que arrastra la noche mezclaba sus temblorosas siluetas. La noche del 28 de diciembre de 1978, 112 familias fueron desalojadas de la Villa San Luis de Las Condes. Tras ser expulsadas de sus hogares y abandonadas en distintos lugares de la periferia de la capital, los periódicos de la época se referirían a dicho episodio como operativo deshumanizado y no dudarían en tildarlo de insólito, violento y brutal. Historia de la Villa San Luis es un reportaje de investigación mediante el cual se pretende reconstruir todos aquellos hechos y circunstancias que resultan determinantes para comprender el inopinado e injustificado desalojo de una población santiaguina en tiempos de la dictadura militar. El caso de la Villa San Luis, historia que esconde graves atropellos a los derechos humanos, ha sido tratada escuetamente por los medios de comunicación. Esta situación ha permitido, en cierta forma, que las injusticias y abusos cometidos contra los ex pobladores permanecieran silenciados por –tal vez– demasiado tiempo. Este reportaje rescata los velados testimonios de quienes fueron partícipes de la historia de la villa y, al mismo tiempo, presenta una exhaustiva recopilación de documentos que permiten iluminar aquellos episodios que permanecían –hasta hoy– en las sombras.

Fuga en Santiago
La madrugada del 30 de enero de 1990, una noticia increíble despertó a los chilenos: 49 prisioneros políticos habían escapado durante la noche de la Cárcel Pública de Santiago, cuando faltaban sólo seis semanas para que Pinochet entregara la cinta presidencial a Patricio Aylwin. En este libro, Fuga en Santiago, de Anne Proenza y Teo Saavedra, son los propios protagonistas de esta hazaña quienes relatan a los autores los detalles de su fuga excepcional, construyendo un texto al más puro estilo de las novelas de acción. En la mitología política, el sacrificio y la entrega de miles de chilenos que combatieron a la dictadura ha quedado eclipsada por las negociaciones a puertas cerradas que se sucedieron durante los meses posteriores al plebiscito de 1988. En el olvido quedan en esta versión las luchas populares y –la mayoría de las veces– sus anónimos combatientes. Si las campanas de alerta de esta traición a la soberanía y a la dignidad sonaron tímidamente en las calles de las ciudades chilenas en los albores del pacto de silencio que conocemos como Transición a la Democracia, lo hicieron con más fuerza al interior de los muros de las prisiones en que se encontraban decenas y decenas de prisioneros políticos. Cavar contra el tiempo y contra el olvido, cuando la existencia de los presos políticos dejaba de ser reconocida en la sociedad chilena post dictadura. Cavar y cavar para salir del boquete seis semanas antes del inicio de la medida de lo posible, seis semanas antes de la parodia democrática, un 30 de enero de 1990, como un último acto de guerra de 49 hombres contra Pinochet y un primero de rebeldía contra los simuladores.
