Vicente Martín Crespo
Vicente Martín Crespo Nacio en 1944 en Manzanares (Ciudad Real), estudio en el instituto Maestro Juan de Avila y la Escuela Normal de Magisterio en Ciudad Real y en la Escuela Superior de Ingenieros de Minas de Madrid. Residió en Madrid, Málaga y desde 2010 lo hace en el municipio de Arganda del Rey (Madrid). Tras su larga vida laboral desarrollada en varias empresas de un grupo internacional de telecomunicaciones, recuperó su afición a la escritura, a la que no había podido dedicarse por falta de tiempo. Casa Trona fue su primera novela, publicada en octubre de 2018 y cuya trama se desarrolla en la primera mitad del siglo XX en un pueblo imaginario llamado Algarrobares. Aguja de calceta, se desarrolla entre los siglos XVIII y XIX, iniciandose en Lisboa y acabando en dos pueblos manchegos: Olivilla y Algarrobares (Membrilla y Manzanares en la realidad). Se terminó de escribir en septiembre de 2019.
Sus libros

Behetría y miedo
Los hospitales de Madrid están al borde del colapso por la llegada masiva de personas en estado crítico, sobre todo ancianas. El personal sanitario padece gran presión y mucho estrés, porque según pasan las horas hay cada vez más ingresos. La pandemia del Covid-19 está extendiéndose por el país rápidamente igual que por el resto de países sin que exista un fármaco capaz de controlarla. En los momentos de mayor congestión en un gran hospital, se comete un error trivial con dos abuelos que han llegado casi a la vez en estado crítico. En unas circunstancias normales, el error se habría corregido rápidamente; esto no ocurre y todo se complica causando mucho sufrimiento a sus familias.

Aguja de calceta
Un orfebre lisboeta tiene su próspero negocio en el centro de la ciudad, pero sufre muchos disgustos con el zascandil de su hijo. Cuando el muchacho llega a la adolescencia, los contratiempos en la familia se agravan y además en su negocio, le surgen bastantes dificultades por la convulsa situación social y política que se da en Portugal en el primer tercio del siglo XIX. La amenaza de guerra civil y la invasión napoleónica coinciden con el final de la adolescencia del chico, que muestra una conducta cínica y desvergonzada. El orfebre, buscando soluciones con desesperación, decide emigrar a España y traslada su negocio a Algarrobares. Con muchos esfuerzos pone en funcionamiento su orfebrería, pero no consigue mejorar el comportamiento de su hijo, que termina siendo un individuo cruel y desalmado, que le hace sufrir lo indecible.
