Víctor Roura
Sus libros

Boca diminuta
No me sorprenden los prejuiios contra los íntimos decoros de la sensual privacidad: llena de mediáticos juicios, la multitud levanta en coros ínfimos su procacidad que la rebosa de perjuicios atónitos, complejos loros de la inicua esterilidad.

Corazonadas
Insólito anuncio: ?Te amo, mas renuncio por no amarte a diario?.

El destino del telegrama
De involuntarios telegrafistas está lleno el mundo de la redacción y de frustrados periodistas el territorio de los telegrafistas.

Finísimas sopranos
Todavía Después de hacer el amor por primera vez, ella le preguntó si la quería. ?Todavía ?respondió él. Al año de su enamoramiento, él le regaló un disco de Moby. ?¿Me amas? ?le preguntó. ?Todavía ?respondió ella. En su décimo aniversario, luego de hacer el amor, él, nervioso, preguntó si lo quería. ?Todavía ?respondió ella, anidándose en sus brazos. Cuando ella cumplió el medio siglo de vida, estando ambos en la cama platicando sobre todas las cosas que habían pasado juntos, preguntó si la amaba. ?Todavía ?respondió él, y le dio un beso en la boca. Octogenario, a punto de morir, en la agonía, él, desesperado, aferrándose a las manos de ella, le preguntó si lo amaba. ?Todavía ?dijo ella, con lágrimas en los ojos. Fue lo último que él escuchó en la vida, y ella guardó silencio los años que le faltaban por vivir. Todavía Después de hacer el amor por primera vez, ella le preguntó si la quería. ?Todavía ?respondió él. Al año de su enamoramiento, él le regaló un disco de Moby. ?¿Me amas? ?le preguntó. ?Todavía ?respondió ella. En su décimo aniversario, luego de hacer el amor, él, nervioso, preguntó si lo quería. ?Todavía ?respondió ella, anidándose en sus brazos. Cuando ella cumplió el medio siglo de vida, estando ambos en la cama platicando sobre todas las cosas que habían pasado juntos, preguntó si la amaba. ?Todavía ?respondió él, y le dio un beso en la boca. Octogenario, a punto de morir, en la agonía, él, desesperado, aferrándose a las manos de ella, le preguntó si lo amaba. ?Todavía ?dijo ella, con lágrimas en los ojos. Fue lo último que él escuchó en la vida, y ella guardó silencio los años que le faltaban por vivir.

Los desaires de la red
Ahora que casi todos los conductores de los medios electrónicos tienen su lapabierta para agarrar al vuelo lo que se desprenda de los tuiters y los feisbuc, los reporteros sobran en los programas, para provecho económico de los emporios mediáticos.

Transgresiones 1
Fundada a principios del siglo XXI por Gustavo Sainz y Alejandro Zenker, Transgresiones fue creada con el firme propósito, y fina intención, de alterar el orden establecido de las publicaciones literarias de entonces, sumergidas en una atmósfera solemne de autores que se tomaban demasiado en serio su papel de interlocutores con el régimen. Transgresiones, como su propio nombre lo indica, arribaba al mundo cultural con el interés de renovar la edificación de una revista de puertas abiertas a las propuestas de los otros que, aun sin pertenecer a los círculos del pensamiento (oficial o no), pudieran participar con sus ideas y su arte a la construcción de un orbe cultural más amplio, sin cortapisas ni condiciones expresivas, siempre, eso sí, con el impulso de la palabra correcta, del decir no abigarrado sino transparente, con los puntos bien redondos sobre las íes, con el aliento literario que jamás caduca.

Transgresiones 2
Transgresiones fue creada con el firme propósito, y fina intención, de alterar el orden establecido de las publicaciones literarias de entonces, sumergidas en una atmósfera solemne de autores que se tomaban demasiado en serio su papel de interlocutores con el régimen. Transgresiones, como su propio nombre lo indica, arribaba al mundo cultural con el interés de renovar la edificación de una revista de puertas abiertas a las propuestas de los otros que, aun sin pertenecer a los círculos del pensamiento (oficial o no), pudieran participar con sus ideas y su arte a la construcción de un orbe cultural más amplio, sin cortapisas ni condiciones expresivas, siempre, eso sí, con el impulso de la palabra correcta, del decir no abigarrado sino transparente, con los puntos bien redondos sobre las íes, con el aliento literario que jamás caduca.

Transgresiones 3
Transgresiones fue creada con el firme propósito, y fina intención, de alterar el orden establecido de las publicaciones literarias de entonces, sumergidas en una atmósfera solemne de autores que se tomaban demasiado en serio su papel de interlocutores con el régimen. Transgresiones, como su propio nombre lo indica, arribaba al mundo cultural con el interés de renovar la edificación de una revista de puertas abiertas a las propuestas de los otros que, aun sin pertenecer a los círculos del pensamiento (oficial o no), pudieran participar con sus ideas y su arte a la construcción de un orbe cultural más amplio, sin cortapisas ni condiciones expresivas, siempre, eso sí, con el impulso de la palabra correcta, del decir no abigarrado sino transparente, con los puntos bien redondos sobre las íes, con el aliento literario que jamás caduca.

Transgresiones 5
Transgresiones fue creada con el firme propósito, y fina intención, de alterar el orden establecido de las publicaciones literarias de entonces, sumergidas en una atmósfera solemne de autores que se tomaban demasiado en serio su papel de interlocutores con el régimen. Transgresiones, como su propio nombre lo indica, arribaba al mundo cultural con el interés de renovar la edificación de una revista de puertas abiertas a las propuestas de los otros que, aun sin pertenecer a los círculos del pensamiento (oficial o no), pudieran participar con sus ideas y su arte a la construcción de un orbe cultural más amplio, sin cortapisas ni condiciones expresivas, siempre, eso sí, con el impulso de la palabra correcta, del decir no abigarrado sino transparente, con los puntos bien redondos sobre las íes, con el aliento literario que jamás caduca.

Treinta decasilabos descalzos
Una relación muerta no puede ser revivida ni con palabras de aliento, a menos que ambos amantes quieran proseguir indiferentes con el simulacro.

Ojos Caídos
¡Qué estupidez ésa de no querer amar a alguien por temor al vano enamoramiento, como si todo enamoramiento no fuese anticipadamente en vano!

