Wagensberg
Sus libros

Ideas para la imaginación impura
Inagotable repertorio de lúcidas sugerencias, estas Ideas para la imaginación impura nos descubren las imprevisibles fuentes de inspiración del científico. Según Jorge Wagensberg, cualquier estímulo puede alimentar la imaginación científica creadora: una experiencia personal, una intuición, una creencia, incluso un prejuicio ideológico…Todo vale. La imaginación científica es intelectualmente omnívora. Pero no todo es imaginación en ciencia, también existe un método. Y en el método está la diferencia con otras formas de conocimiento, como el arte o la revelación. De hecho, el progreso de la ciencia se nutre de la discrepancia recurrente con las enseñanzas de los maestros, por grandes que éstas hayan sido. La creatividad científica, por tanto, se mueve por algún lugar entre la disciplina y el caos, la voluntad y el dejarse llevar, el rigor y el desenfado, la analogía y la paradoja, la continuidad y la revolución. En este territorio fronterizo se encuentra, para asombro del lector, muchas de las vivencias a partir de las cuales un pensador tan original y brillante como Wagensberg extrae principios generales sobre lo verdadero y lo falso, sobre lo bueno y lo malo, sobre lo simple y lo complejo, sobre el tiempo o la emoción…Como dice el autor, se trata de reflexiones «en su propia sustancia», ya que están enriquecidas con auténticas confesiones sobre el momento, lugar y circunstancias en que surgen y se abren paso las ideas, un entretenidísimo dietario del quehacer diario de un científico singular.

Si la naturaleza es la respuesta, ¿cuál era la pregunta?
A lo largo de sus múltiples conferencias, libros y artículos, Jorge Wagensberg se ha encontrado con que la esencia de sus aportaciones podría sintetizarse en un pensamiento afortunado. Otras veces, las clases, los seminarios, las conversaciones o las lecturas cristalizan en una sentencia que atrapa la cuestión primordial. Por fortuna para el lector, él ha ido recopilándolas en un cuaderno aparte. Como nos cuenta en el prólogo, «son frases que concentran bien una idea. Cuando una de ellas funciona, la repito o la repiten amigos y colegas. Y así, por una selección más natural que artificial, los pensamientos compactos acaban ganándose el puesto. Hoy casi desconfío de las ideas que no pueden formularse en una sola frase». Podría decirse, pues, que esta colección de aforismos es el resultado de treinta años dedicados a preguntarse y explicarse la realidad. Su disposición en cuatro partes sugiere un asedio ordenado a cuanto nos intriga de nuestro complejo entorno: la Realidad («¿es el azar un producto de nuestra ignorancia o un derecho intrínseco de la naturaleza?»), la Vida («un raro estado de la materia inerte»), el Conocimiento («una representación finita de una complejidad infinita transmisible por vía no genética») y la Civilización («la ética es la estética del comportamiento»). A ratos vademécum de reflexiones autosuficientes, por momentos pequeño tratado con mínimos desarrollos lógicos, estos quinientos pensamientos sobre la incertidumbre sorprenden por lo novedoso de su perspectiva y por la agudeza con que tratan del azar y del tiempo, del arte y de la ciencia como formas complementarias de conocimiento, o de la convivencia y la transmisión de saber como pilares de una comunidad civilizada.

A más cómo, menos por qué
Quizá no haya forma más elegante y eficaz de comprimir una reflexión que un aforismo inspirado, capaz de reducir el pensamiento a su forma más compacta y por tanto universal. Como dice Wagensberg en el prólogo a este libro, «una idea buena que no cabe en veinte palabras, no es una idea tan buena». En la estela de Si la naturaleza es la respuesta, ¿cuál era la pregunta? (2003), que despertó el entusiasmo de crítica y lectores, esta nueva colección de aforismos viene a ser una continuación natural en la que Wagensberg vuelve a asombrar por su habilidad para aunar la profundidad de las cuestiones con el efecto sorpresa de una formulación siempre ingeniosa. Además, las frases y aforismos se seducen unos a otros, formando pequeños encadenamientos que operan como una original aproximación a las grandes cuestiones fundamentales –la verdad, lo bello y lo inteligible, la matemática–, naturales –la selección y la evolución– y culturales –construcciones y fronteras de lo humano, los museos y el arte.

El gozo intelectual
El gozo intelectual: desde el estimulante título se intuye que no es éste un ensayo al uso sobre el fa-rragoso tema de cómo se adquiere nuevo conocimien-to. Y no, no lo es: como las demás obras del autor dista tanto del fárrago como de los usos trillados por el pensamiento científico. En la primera parte, «la teoría», Wagensberg erige un sólido esquema conceptual: empezando por los cimientos de las definiciones de los términos fundamentales –estímulo, conversación, comprensión–, que a su vez delimitan las fases de la adquisición de conocimiento y sus «gozos mentales» asociados, hasta alcanzar la noción clave, que cierra y sustenta el edificio, la de gozo intelectual, «el que ocurre en el momento exacto de una nueva comprensión». Este concepto, «largamente intuido y vivido», condensa y cifra una sospecha –que es también una esperanza–, la de que no hay conocimiento verdadero sin gozo. Completan esta parte unas sustanciosas reflexiones críticas en las que el autor aplica el esquema conceptual a los campos de la creación y la educación, destilando la elegancia y la finezza de quien lleva más de treinta años en la brega.En la segunda parte, «la práctica», se recogen sesenta y tres artículos –«historias y reflexiones del quehacer diario de un científico»– agrupados en siete familias. En estos textos surgen el estímulo, la conversación, la comprensión y la intuición en una gran variedad de casos y situaciones: viajes y cenas, lecturas y conferencias…, cualquier circunstancia puede ser propicia para el gozo intelectual. Historias vívidas y vividas, preñadas de humor y erudición, en las que anécdotas y reflexiones se enriquecen mutuamente en un juego especular que hará las delicias del lector más avisado.

Yo, lo superfluo y el error
¿Cómo pueden enriquecerse mutuamente dos ámbitos a primera vista tan alejados como la ciencia y la literatura? La ciencia, asegura Jorge Wagensberg, aspira a la objetividad, y el científico debe prescindir de su yo (su identidad, sus emociones, sus preferencias), concentrarse en lo esencial y desterrar el error. A su vez, la mejor literatura gira en torno al ego del autor y sus vivencias; lo superfluo es en ella excusa para recrearse en el matiz, y el «error» literario suele convertirse en una intuición genial sobre la realidad. Así, la fecundación recíproca entre la comprensión científica y la literaria suscita interesantes preguntas: ¿y si la ciencia recuperase el yo y lo superfluo, y hallase alguna forma de indultar el error? ¿Y si los escritores olvidaran momentáneamente su subjetividad y contemplasen la naturaleza exterior con la máxima objetividad posible? Tal vez entonces alguna idea científica ilumine algún aspecto de la condición humana, o una anécdota personal dé pie a una intuición científica. Tras describir el método científico y exponer el posible nuevo género de literatura científica, el autor nos brinda una gozosa puesta en práctica de la teoría: ciento ocho relatos de ciencia (hay en ellos una observación objetiva e inteligible de la realidad) y de literatura (el narrador y su circunstancia personal son omnipresentes). Son relatos irónicos, hilarantes, a veces angustiosos, pero siempre animados por el deseo de conjugar magistralmente comprensión y emoción.

Las raíces triviales de lo fundamental
Este libro es una exploración de cómo se alcanza la comprensión de la realidad y cómo trabaja la mente de un científico, capaz de extraer puro conocimiento de donde los demás sólo vemos simples trivialidades. Para ello, recorre la física clásica, la física moderna, la intuición misma del espacio y del tiempo, la biología... disciplinas todas ellas en cuyos principios y fundamentos nos ilumina y nos obliga a repensar.

Si la natura és la resposta, ¿quina era la pregunta?
Al llarg de les seves múltiples conferencies, llibres, articles i classes universitàries, Jorge Wagensberg ha constatat que le seves aportacions es podien sintetitzar en un pensament afortunat, en una sentencia que atrapi la qüestió primordial. I es que, com explica en el proleg, "avui gairebe desconfio de les idees que no es poden expresar intel.ligiblement en una sola frase". Així doncs, aquesta col.lecció d’aforismes es el resultat de trenta anys dedicats a qüestionar-se la realitat. El llibre es divideix en quatre parts que suggereixen un assetjament ordenat a tot allo que ens intriga del nostre entorn complexá: la Realitat, la Vida, el Coneixement i la Civilització ("L’etica es l’estetica del comportament"). A estones, un vademecum de reflexions autosuficients; a estones, un petit tractat amb desenvolupaments mínims, aquest conjunt de pensaments sobre la incertesa sorpren per la novetat de la seva perspectiva i per l’agudesa amb que tracta l’atzar i el temps, els essers vius i la seva evolució, l’art i la ciencia com a formes complementàries de coneixement, o la convivencia i la transmissió de saber com a pilars d’una comunitat civilitzada.

El pensador intruso
Siguiendo lo que bien podría llamarse una teoría de la interdisciplinariedad, el físico Jorge Wagensberg desarrolla en este libro un meticuloso y fecundo análisis de los valores del pensamiento fronterizo y elabora un soberbio elogio del talante y el talento del pensador intruso, capaz de merodear por las disciplinas del saber en busca de similitudes y comparaciones insólitas.

El gozo intelectual
El gozo intelectual: desde el estimulante título se intuye que no es éste un ensayo al uso sobre el farragoso tema de cómo se adquiere nuevo conocimiento. Y no, no lo es: como las demás obras del autor dista tanto del fárrago como de los usos trillados por el pensamiento científico. En la primera parte, «la teoría», Wagensberg erige un sólido esquema conceptual: empezando por los cimientos de las definiciones de los términos fundamentales ?estímulo, conversación, comprensión?, que a su vez delimitan las fases de la adquisición de conocimiento y sus «gozos mentales» asociados, hasta alcanzar la noción clave, que cierra y sustenta el edificio, la de gozo intelectual, «el que ocurre en el momento exacto de una nueva comprensión». Este concepto, «largamente intuido y vivido», condensa y cifra una sospecha ?que es también una esperanza?, la de que no hay conocimiento verdadero sin gozo. Completan esta parte unas sustanciosas reflexiones críticas en las que el autor aplica el esquema conceptual a los campos de la creación y la educación, destilando la elegancia y la finezza de quien lleva más de treinta años en la brega. En la segunda parte, «la práctica», se recogen sesenta y tres artículos ?«historias y reflexiones del quehacer diario de un científico»? agrupados en siete familias. En estos textos surgen el estímulo, la conversación, la comprensión y la intuición en una gran variedad de casos y situaciones: viajes y cenas, lecturas y conferencias?, cualquier circunstancia puede ser propicia para el gozo intelectual. Historias vívidas y vividas, preñadas de humor y erudición, en las que anécdotas y reflexiones se enriquecen mutuamente en un juego especular que hará las delicias del lector más avisado.

El pensador intruso
Siguiendo lo que bien podría llamarse una teoría de la interdisciplinariedad, el físico Jorge Wagensberg desarrolla en este libro un meticuloso y fecundo análisis de los valores del pensamiento fronterizo y elabora un soberbio elogio del talante y el talento del pensador intruso, capaz de merodear por las disciplinas del saber en busca de similitudes y comparaciones insólitas. A través de numerosos ejemplos extraídos de la historia de la ciencia, del mundo del arte o de la vida cotidiana, el autor muestra que el conocimiento nunca es, en el fondo, puro, y que ciencia, arte e intuición se estimulan mutuamente e hibridan sus objetos, sus métodos y sus lenguajes.

Teoría de la creatividad
Las ideas eclosionan, se abren camino, triunfan, alcanzan la gloria, pero también decaen y se arruinan, lo que lleva al autor a preguntarse: ¿cómo surge una buena idea?, ¿cómo madura?, ¿cuándo cae en desgracia?, ¿qué es, en suma, la creatividad? Este libro no es un recetario de ideas ni un manual de consejos para crear, sino la propuesta de una ambiciosa teoría general de la creatividad con la mediocridad como contrapunto. El ensayo explora una rica diversidad de ejemplos extraídos de la historia de la ciencia, el arte y la vida cotidiana, y se pregunta por las atmósferas, ambientes y actitudes más idóneas a la hora de generar conocimiento fresco y útil para anticiparse a la incertidumbre.

Sólo se puede tener fe en la duda
Teoría y práctica del aforismo, en 792 jugosas porciones.Pocos autores dominan el arte del aforismo como el científico y ensayista Jorge Wagensberg, que en esta ocasión nos ofrece casi ochocientas nuevas muestras de conocimiento sobre materias que le preocupan desde hace años: la creatividad, la educación, el combate entre la mediocridad y la excelencia (va ganando la primera), el lenguaje y el arte o la defensa de los animales.

La rebelión de las formas
¿Qué tienen en común un planeta, un huevo de pez y la punta de un bolígrafo? Según Wagensberg, comprender significa lograr la mínima expresión de lo máximo compartido. Pues bien, resulta que a nuestro alrededor, un número enorme de objetos parece compartir un reducidísimo número de formas: aunque no tenía por qué ser así, la naturaleza exhibe ritmo y armonía. Además, aunque tampoco tenía por qué ser así, la naturaleza parece inteligible. En este ensayo vibra la ambición de tratar la perplejidad que estas comprobaciones pueden suscitar. ¿Por qué ciertas formas –esferas, hexágonos, espirales, hélices, parábolas, conos, ondas, catenarias y fractales– son especialmente frecuentes? ¿Por qué justamente éstas y no otras? ¿Cómo emergen? ¿Cómo perseveran? Para comprenderlo y explicárnoslo, el autor teje todo un esquema conceptual con el que organizar su reflexión. El hallazgo consiste en enfrentar la complejidad con la incertidumbre. A partir de ahí se desgranan, bien trabados, el resto de los conceptos: anticipación, movilidad, tecnología, independencia y, sobre todo, las tres grandes selecciones (fundamental, natural y cultural). El conjunto es La rebelión de las formas, un estudio genuinamente interdisciplinar que no reprime brillantes incursiones en el arte, la filosofía, la música e incluso la escritura.

Si la natura és la resposta, ¿quina era la pregunta?
Al llarg de les seves múltiples conferències, llibres, articles i classes universitàries, Jorge Wagensberg ha constatat que le seves aportacions es podien sintetitzar en un pensament afortunat, en una sentència que atrapi la qüestió primordial. I és que, com explica en el pròleg, «avui gairebé desconfio de les idees que no es poden expresar intel.ligiblement en una sola frase». Així doncs, aquesta col.lecció daforismes és el resultat de trenta anys dedicats a qüestionar-se la realitat. El llibre es divideix en quatre parts que suggereixen un assetjament ordenat a tot allò que ens intriga del nostre entorn complex : la Realitat, la Vida, el Coneixement i la Civilització («Lètica és lestètica del comportament»). A estones, un vademécum de reflexions autosuficients; a estones, un petit tractat amb desenvolupaments mínims, aquest conjunt de pensaments sobre la incertesa sorprèn per la novetat de la seva perspectiva i per lagudesa amb què tracta latzar i el temps, els éssers vius i la seva evolució, lart i la ciencia com a formes complementàries de coneixement, o la convivencia i la transmissió de saber com a pilars duna comunitat civilitzada.

Privilegi a l\"altra banda del riu
Som els privilegiats que estem a laltra banda del riu. Amb pròleg de Jordi Cuixart.Rescatem bancs però no persones. Bancs que inverteixen en armament.Armament que els «nostres» governs venen a dictadures. Dictadures que vulneren els dretshumans i fan guerres. Guerres que generen morts i persones a la recerca de refugi. Refugique neguem. Tanquem ports i aeroports. Fortifiquem les nostres fronteres i aixequem mursen territori estranger a canvi de milions.Ho veiem tot per televisió.Cada dia els recordem que no els volem. No els donem permís de treball però els multemsi treballen sense permís. Els hem robat la «seva» feina mentre els acusem de voler venir aprendrens la nostra. Hem concebut un «nosaltres» contra «ells».«Rival»: el seu origen etimològic prové del terme rivalis, que vol dir «el que viu a laltra bandadel riu», el foraster, el desconegut, sha convertit automàticament en el «nostre» adversari.En el «nostre» rival. Fins que no descobrim quin benefici ens aporta, lhem de témer.I mentrestant, és clar, el privilegi segueix a la «nostra» banda del riu. Amb la col·laboració de la Generalitat de Catalunya, Departament de Cultura.
