Workingclasss
Si preguntas a mi padre, dirá de mí que soy pianista en un burdel. Si preguntas a mis vecinos, dirán que soy ruido. Yo solo sé que soy algo medio vivo basado en el carbono. Aprendí a ladrar, con el tiempo a hablar, a escribir mi nombre y teléfono en los baños públicos. Perdí la paciencia, la fe, la cartera, las llaves y la mitad de todo lo demás.
Pero si pongo mi vida en una balanza, gané un concurso de disfraces en el colegio, y eso ha hecho que todo lo demás haya merecido la pena.
Seguro que he hecho cosas mal, con certeza algunas terribles, y aunque no sé nadar ni recuerdo el mar, por ahora sigo flotando.
Su libro

Ladridos
Peter Pan despierta con resaca y el espejo le escupe el reflejo del capitán Garfio. Nunca Jamás ahora es Tarde o Temprano, y esta ciudad solo ladra problemas.
