Yesid Reyes Alvarado
Sus libros

60 años bajo el signo de la prohibición: balances críticos de la política de drogas e iniciativas de cambio
Más de 100.000 personas, entre ellas millares de menores de edad, mueren anualmente debido a sobredosis de fentanilo en los Estados Unidos. Esta sustancia, en sus diferentes presentaciones, encabeza la Lista I que la Convención Única de 1961 sabre Estupefacientes catalogo como estupefacientes sujetos a todas las medidas de fiscalización. Aunque de otra índole, en Colombia los problemas que ha arrastrado esta lista resultan igualmente inquietantes. En ella se encuentran tanto la cocaína como las hojas de coca, y en las otras dos listas hay fármacos para los que estas medidas no son tan drásticas. Luego de seis décadas bajo el signo de la prohibición, el balance de la política de drogas es negativo desde donde se le mire. más adictos y más victimas incautas que han muerto por sobredosis están asociadas positivamente por el engrosamiento de los carteles cuyos miembros asesinan, deforestan, blanquean millones de dolares ilegales en nuestra economía y corrompen por doquier en defensa de sus ganancias ilegales. La sociedad colombiana, por décadas victima indefensa de la acción deletérea de estas organizaciones criminales, aún padece y contempla a diario la secuela de daños que arrastra el narcotrafico y la lucha que por años ha venido Librando el Estado en su contra, con fútiles resultados pero a unos costos inestimables. En este libro se proponen balances y se sugieren iniciativas de cambio a la política a fin de contener los circuitos perversos de la prohibición, comenzando por proponer un nuevo relato que ya este en boga: coca no es cocaína.

Lo vivo y lo muerto en la teoría del delito de Hans Welzel
A partir de reflexiones iusfilosóficas, Hans Welzel desarrolló una de las concepciones más influyentes de la dogmática penal alemana del siglo pasado, la cual gozó de una amplia recepción en muchos países de Europa, Asia Oriental y América Latina. No obstante, a partir de la década de 1970 empezó a perder influencia frente a las nuevas concepciones normativistas, por lo que algunas de las ideas centrales de Welzel han ido cayendo lentamente en el olvido. Una postura reflexiva sobre el estado actual de la ciencia penal, sin embargo, solo puede alcanzarla quien conozca la tradición y esté en capacidad de diferenciar lo vivo, aquello que merece ser conservado, de lo muerto, aquello que estaba unido a un tiempo determinado. Los escritos contenidos en esta antología ofrecen una detallada ordenación y valoración de la obra de Hans Welzel. De esta manera, pretenden contribuir a una visión más diferenciada de la teoría de Welzel, de su influencia sobre las principales concepciones teóricas posteriores y, en consecuencia, de los aciertos y dificultades del sistema del derecho penal contemporáneo.

Entre la legítima defensa y la venganza
La legítima defensa constituye una de las instituciones irrenunciables de cualquier orden jurídico de libertades, por lo que ha sido estudiada en profundidad en los sistemas de los que se ha nutrido históricamente el derecho penal colombiano. En nuestro ámbito, sin embargo, son escasos los trabajos que se ocupan de los fundamentos teóricos y de los criterios y límites de aplicación de la legítima defensa, lo que ha repercutido de manera negativa en una praxis judicial poco profunda y no pocas veces confusa. El denominador común de los textos que componen este volumen consiste precisamente en analizar, a la luz del ordenamiento penal colombiano, una serie de recientes casos prácticos relativamente complejos, en los cuales la discusión gira en torno al cumplimiento total o meramente parcial de los requisitos de la legítima defensa. De esta manera, se pretende avivar la discusión teórica en Colombia sobre este tema trascendental y, al esbozar las principales líneas argumentativas para dotar de contenido a los requisitos de la legítima defensa, prestarle un aporte a nuestra praxis jurídica que desafortunadamente se enfrenta a complejas situaciones de esta naturaleza prácticamente todos los días.

Justicia de transición en el acuerdo de paz suscrito entre el estado colombiano y la guerrilla de las FARC-EP
El libro que presentamos a los lectores está compuesto por dos textos en los cuales, de manera independiente, se da respuesta a interesantes interrogantes planteados por los autores respecto a problemas propios de la Justicia de Transición para Colombia. En el primer texto, de la autoría de Yesid Reyes Alvarado y que aborda la estructura y articulación del sistema de transición, se expone cómo fue concebido el componente de justicia creado para el periodo de transición. En el mismo resulta de particular interés la justificación de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), encargada de asumir el conocimiento de todos los delitos ocurridos durante y en relación con el conflicto armado; con redacción de muy fácil lectura, se demuestra que su creación se justifica en cuanto mecanismo transitorio de aplicación de justicia y útil para facilitar la obtención de la paz, sin impunidad. La segunda parte del libro la constituye el texto de David Gallego Arribas. El autor aborda el estudio de la justicia de transición y las medidas premiales en Colombia, y explica cómo quedó estructurado el componente de justicia del Acuerdo de Paz, a la vez que incorpora un análisis de su legalidad internacional; incluye asimismo en su estudio una referencia al problema agrario como causa del conflicto armado en Colombia. Gallego Arribas toma como punto de partida la insuficiencia del derecho penal como instrumento de solución ante la confrontación de intereses, y expone el reto que representa satisfacer los derechos de las víctimas, haciendo énfasis en los elementos de justicia y no repetición, en donde la justicia de transición surge como mecanismo que va más allá del derecho penal ordinario.

¿Cómo y para qué se elabora una teoría del caso?
La verdad procesal en los sistemas adversariales es llevada al juez por cada parte, fiscalía y defensa, quienes intentarán demostrar que su teoría del caso y la verdad que de ella se deriva son las que deben prevalecer. Pese a que el anterior planteamiento es ampliamente conocido, su validez presenta dificultades en la práctica, debido al desconocimiento de la técnica procesal para llegar a esa verdad, y en particular, a la carencia de una suena selección de teoría del caso, articulada con la fundamentación jurídica que la respalde, teoría que deberá ser demostrada mediante pruebas que a su vez permitan debilitar y, finalmente, refutar la teoría de la otra parte procesal. Cuatro aportes independientes integran el contenido del libro, que comprende asimismo un estudio introductorio que los articula con el contexto nacional y en el cual se explican la relevancia de la teoría del caso de cara a la estructura del proceso penal adversarial que rige en Colombia —desde su implementación hace más de quince años—, las ventajas de contar con una sólida estructura y las consecuencias de su carencia. El libro nos confronta con la forma tradicional de entender el proceso penal y sus construcciones teóricas. Su lectura nos obliga a implementar nuevas técnicas para construir una teoría del caso más sólida y persuasiva para el juez tanto en cuanto a la forma como al contenido una teoría que nos permita afirmar que cumple el objetivo de llevar la verdad procesal al juez que, idealmente, deberá darle la razón.
