Desde la habitación de un hospital, donde el tiempo parece detenerse y la incertidumbre es una constante compañera, desde ahí, con circunstancias diferentes, con vidas diferentes, nuestros autores comparten sus experiencias únicas y la visión personal de su historia.
Fragmentos de nuestros relatadores:
«Hacía unos meses que había designado a mis tutores vitales y, además, la solicitud de la eutanasia estaba en marcha» (Juanma).
«Aquí en el hospital no tengo dinero ni para pipas. Me quito el camisón, ya que no me gusta llevarlo, me viene grande y me siento desnudo» (Alberto).
«Las enfermeras son como un miniejército de refuerzos, ánimo y bienestar» (Carmen).
«Siempre he pensado que pocas cosas dejan tan claro lo frágil que eres como cuando entras en un hospital tumbado en una camilla» (Jose Luis).
«Tres días he estado en urgencias, tres días que he vivido como absoluto caos, pavor, incomprensión... infierno. No sé maquillarlo» (Merche).
«Ets al infern, però rodejat d"àngels, que et cuiden, t"animen I donen esperances als que tens al teu costat» (Carles).
«Estoy en el hospital, un lugar donde las horas pasan y el tiempo se queda quieto» (Esperanza).
Aún no hay valoraciones. ¡Sé el primero en valorar este libro!