¿Alguna vez te has preguntado de dónde nacen los libros? No son solo papel y tinta: cada uno es una ventana, una puerta, un espejo. Un refugio para quien desea escapar, una luz para quien necesita ver, un mundo entero para quien anhela soñar. Pero el lugar donde nacen todas esas historias corre peligro. Ese edificio, el corazón palpitante de la imaginación, está enfermo y su voz suplica auxilio. ¿Qué pasaría si la literatura desapareciera para siempre? Te espero en el Ministerio de los Libros, donde una simple semilla puede contener universos infinitos…
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