¿Es la masonería un reducto anacrónico atrapado en el misticismo del secreto, o sigue siendo una herramienta viva para la emancipación humana? En un siglo XXI sacudido por el desencanto democrático, la polarización estéril y el preocupante avance de un nuevo autoritarismo, Pedro José Vila Santos rompe el silencio para proponer una respuesta valiente y radical: la logia debe volver a ser lo que siempre fue en sus raíces ilustradas, una escuela de formación de ciudadanos.Frente a la inercia del hiperdiscretismo y el repliegue timorato en cómodas torres de marfil, este ensayo reivindica el método masónico adogmático y laico como la tecnología constructiva más revolucionaria de nuestros días. Desde la disciplina permanente del silencio y la escucha activa, hasta la geometría moral de la equidad social, el autor desgrana un riguroso plan de estudios cívico articulado en seis ejes de combate inapelables frente a las grandes fracturas contemporáneas: la igualdad originaria entre hombres y mujeres, el humanismo universalista frente a la aporofobia, la resistencia mental ante el tecno-feudalismo algorítmico, la conciencia biosférica frente a la crisis climática, la defensa del laicismo como escudo de la democracia y el ejercicio del pensamiento crítico frente a la manipulación mediática.Editado bajo el sello de la Fundación Maria Deraismes, La Logia-Escuela no es una utopía nostálgica, sino un manifiesto ético y una hoja de ruta operativa. Es una llamada directa a desmantelar los muros del secretismo patológico y a llevar, de una vez por todas, las herramientas del templo a las canteras de la ciudad. Porque el trabajo masónico no concluye cuando se abate el mallete; es ahí, en la plaza pública, donde la verdadera construcción comienza.
Aún no hay valoraciones. ¡Sé el primero en valorar este libro!