La inspectora Marcos decidió acelerar su plan. Sin pérdida de tiempo marcó un
número de teléfono. “A ver si tengo suerte” –siseó mientras esperaba.
Estaba intrigada por conocer a este Javier a quien llegó a poner en la lista de
sospechosos cuando todavía no sabía de quién se trataba.
̶ Soy Elena Marcos, de homicidios –se identificó nada más oír la voz de Javier
Fuentes –y quisiera hablar con usted. ¿Podría venir a comisaría dentro de media hora?
Durante unos segundos solo silencio; la inspectora, antes de recibir un no por
respuesta, se apresuró a allanar el camino.
̶ Sí, ya sé que es un tanto inoportuna mi petición, pero le aseguro que solo serán
cinco minutos.
̶ Me saca usted del trabajo, agente.
̶ Inspectora, si no le importa –rectificó Elena Marcos.
̶ Perdone, inspectora. Pero el caso es que estoy ocupado.
̶ Si le incomoda, puedo desplazarme a donde usted me diga.
̶ No, no es necesario –negó rápidamente Javier Fuentes –espéreme en comisaría.
Intentaré ser puntual.
̶ Se lo agradeceré.
ISBN/13:
Num. Páginas:
Tamaño:
Encuadernación:
Año:
Editorial:
Idioma:
Temática:
9798866032150
284
150x210
Tapa blanda con solapas
2024-04-29 09:58:30
Punto Rojo Libros S.L.
Español
Ficción y temas afines (F)
Total antes: 46.9€
Total con Descuento: 44.56€
Nace en Paiporta, Valencia, en plena guerra civil. A finales de los años cincuenta
emigra a Suiza, con lo que ve cumplida su ilusión de conocer otros lugares y otras
costumbres. El desplazamiento le aparta de sus dos aficiones: la música y la
escritura.
Sus conocimientos de francés le permiten dar los primeros pasos. Después estudia
alemán e italiano. En la universidad agraria de Wädenswil estudia enología, y en
AKAD, Comercio Exterior.
Otros títulos del autor:
Flores Blancas
Conflictos de Familia
La Amistad
El Forastero
La Bodega
El Abogado
La Herencia
Sospechas
La Carga del Pasado
La Familia Banaclocha
Ambiciones Desmesuradas
En Suiza ejerció los más variados trabajos, desde lavar platos a estar en la Cámara
de Comercio Hispano-Suiza. Representó a importantes firmas españolas y
colaboró a su expansión en Europa.
A mediados de los años setenta, el investigador en lentes de contacto, señor
Bischofberger, de Winterthur, le propone dirigir una filial en España y, unos
meses más más tarde se instala en Madrid.
Cuando la actividad profesional toca a su fin, con el sosiego de la madurez afloran
las antiguas aficiones, y la escritura, que siempre le había acompañado en silencio,
irrumpe con fuerza y vuelve a ser el centro de su atención.
Comparte tu opinión con otros lectores y gana 10 puntos
Debes iniciar sesión para valorar este libro.
Iniciar sesiónAún no hay valoraciones. ¡Sé el primero en valorar este libro!