En una ciudad envuelta por una muralla invisible, donde las campanas resuenan a
destiempo y las puertas parecen guardar secretos, se desarrolla una trama que no busca
ser dirigida, sino vivida.
Leo, el supuesto loco que carga con una puerta en la cabeza y un pingüino llamado
Eudyptula como compañero, se encuentra en el centro de un juego que parece diseñado
para enfrentarlo a sus fracasos.
A su alrededor, la directora, el escritor y el tóxico —tres figuras tan conectadas entre sí
como fragmentadas— intentan descifrar sus propios papeles en una historia que escapa
a todo control. Mientras atraviesan pruebas, ensayos teatrales y encuentros cargados de
simbolismo, cada uno se enfrenta a la desintegración de su identidad.
Y en medio, un narrador enigmático: El Puto Padre, quien no dirige; solo sostiene los
hilos sueltos de una trama que no termina de cerrar.
Entre el surrealismo y la metáfora, la novela explora los miedos infantiles que nunca
abandonamos, la relación entre el caos y el control, y la manera en que lidiamos con
nuestra propia existencia.
Aún no hay valoraciones. ¡Sé el primero en valorar este libro!