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Ignacio Caso Fernández

Ignacio Caso Fernández\n\nIgnacio Caso Fernández nació en Mieres - Asturias España, vivió en el campo trabajando desde niño en labores de agricultura y ganadería. \nEn julio de 1969 a los 17 años se mudó a la ciudad Gijón, donde comenzó a trabajar de peón de albañil y entró a estudiar en el centro San Eutiquio de Cimadevilla, aprendió el oficio de soldador y otras ramas afines a la metalúrgica, y trabajó en empresas de montajes industriales y en astilleros. En enero de 1971 se trasladó a Mallorca en busca de nuevas aventuras y se emplea en el “Hotel Calma” en Can Pastilla de ayudante de camarero, a finales de año regresó a Gijón y siguió laborando en astilleros. En abril de 1972 se alistó voluntario en la Brigada Paracaidista del Ejército de España. En enero de 1974 regresó a la vida civil, y trabajó en montajes industriales en el Aaiún Sahara y en Puentes de García Rodríguez, La Coruña. En abril de 1975 emigró a Bolivia, comenzó a trabajar de mecánico y soldador en un taller en Santa Cruz, posteriormente trabajó en ventas de soldaduras especiales, y se dedicó a la enseñanza de formación de soldadores calificados en varios centros de enseñanza del estado y particulares. Participó en varios cursos de administración, comercio y otros afines al comercio y la industria en la Cámara de industria y comercio (CAINCO) cursos a cargo de la Universidad UPSA. En 1981 abrió su propia empresa de comercio internacional. Colaboró como actor en varias series de televisión y modelo publicitario para anuncios en televisión, revistas, periódicos y otros. Hoy, por fases del destino se dedica a la rama inmobiliaria.\n\n

Sus libros

Por los caminos del destino

Por los caminos del destino

BIOGRAFÍA E HISTORIAS REALES558 pág.ISBN 9798850044756

La idea de escribir un libro en base a mí autobiografía, nace con la idea de mostrar la experiencia de mí vida a muchos jóvenes que a veces están perdidos sin saber qué rumbo tomar en el camino de la vida, principalmente esos niños y adolescentes que vivieron o se encuentran en situación de pobreza y no saber qué rumbo tomar; el que quiere triunfar busca la forma de hacerlo; como se suele decir; solo debe lanzarse a la piscina. Yo nací, y viví en la pobreza, pero siempre fui una persona positiva y con el deseo de superación, a pesar de haber vivido momentos difíciles en mi niñez y adolescencia, aprendí desde niño a sobrevivir en forma individual mi vida, y a escapar de aquello que no me gustaba, luchando solo sin esperar nada de nadie. Las personas buenas y malas las encuentras en el camino, júntate siempre con las buenas y no seas enemigo de las malas porque eso trae malas energías, confía en Dios. Los momentos difíciles los he tomado con sabiduría y nunca como trágicos, más bien todo lo contrario, de ellos he aprendido a evolucionar y crecer en forma espiritual, he ido buscando mi propia felicidad más allá de los malos momentos para apartarme de todo lo que no me hacía o no me hace feliz. He sido y soy una persona comedida en todo, ese es mi secreto, y cuando puedo ayudar en algo a alguien, lo hago. Siempre di mis buenos consejos a aquellos compañeros con los que estuve en el ejército en algunos malos momentos; compañeros que en algunos momentos los vi caídos en la depresión y que buscaban el apego en la bebida y en las drogas para calmar sus penas. Cuando llegan los malos momentos, hay que saber afrontarlos, es muy importante aguantar tres días después de cualquier tragedia antes de tomar cualquier determinación, ese es el mejor secreto; estos tres días son los peores momentos y debemos tomarlos con mucha calma y no dejarse llevar por la tragedia y los impulsos de esos malos momentos. Los momentos malos son como la pérdida de un ser querido, los primeros días son trágicos, pero no debemos seguir con la tragedia en toda nuestra vida, si se nos muere un ser querido, la persona fallecida ya partió a otra dimensión y debemos entenderlo así. Debemos recordarla con ese amor que siempre hemos tenido hacia ella y no llevar en nuestros corazones la pena y el sufrimiento toda la vida, pero sí el recuerdo de amor y los gratos momentos. Lo mismo ocurre cuando nos pasa algo malo, debemos entender que lo peor ya aconteció, si es que nos llegó, pues ahora busquemos la solución y sigamos adelante y no nos dejemos doblegar. La vida es bella, solo es saber buscarla con la fe puesta en el creador de todas las cosas.

La antropóloga y el viajero

La antropóloga y el viajero

FICCIÓN Y TEMAS AFINES242 pág.ISBN 9790220207693

La presente es una novela que narra la historia del viajero protagonista cuando, en abril del año 1975, decide comprar un pasaje de avión sin retorno desde Asturias-Madrid, con destino final a La Paz, Bolivia. Desde esa ciudad, pretende continuar el viaje por tierra con la idea de llegar a Brasil en busca de una nueva vida llena de aventuras. Sin embargo, al llegar de noche a una ciudad boliviana llamada Santa Cruz —desconocida hasta entonces para él—, decide alojarse en el primer hotel que encuentra a la vista para pasar la noche, descansar y continuar su viaje en los próximos días. A la mañana siguiente, temprano, decide ir a desayunar al comedor del mismo hotel, pero, para su sorpresa, una hermosa señorita se acerca a atender su pedido. Después de saludarse, él le pregunta por su nombre y ella responde: —Mi nombre es Lucía, pero me dicen Lucy. —Qué bonito nombre. Es justo lo que yo necesito: una luz que me ilumine el camino en esta ciudad desconocida para mí. Llegué anoche y no conozco a nadie ni nada de ella. ¿Podría usted darme alguna orientación? —Bueno, si usted quiere, yo le puedo acompañar después de mi trabajo y le mostraré algunos lugares; así podrá ir conociendo algo de la ciudad. El viajero acepta encantado y, por la tarde, comienza el primer encuentro entre ambos. La señorita se presenta a la cita con un elegante vestido rojo, ajustado a su escultural figura, y le propone comenzar por ir al cine a ver una película. Desde ese momento, la relación entre ambos va tomando un buen rumbo. Ella lo introduce en su círculo social y él queda atrapado en un romance que no se imaginaba. La señorita es estudiante de Antropología y está cursando su último año de carrera. Tras conocerse a lo largo de una semana, ella lo invita a que la acompañe a un viaje de trabajo que debe realizar, relacionado con sus estudios, en la selva amazónica, en la comunidad de una etnia de indígenas itonamas. La estancia en la selva será de una semana y deberán convivir con los indígenas dentro de la etnia. Él acepta acompañarla en ese viaje porque uno de sus sueños es conocer el modo de vida de las tribus en la selva. Pero es ahí, durante el viaje, cuando el amor toma fuerza entre ambos, quedando el viajero atrapado ante los encantos de la señorita y el embrujo de una tierra que, hasta entonces, era desconocida para él.