José Antonio Saiz de Omeñaca
Sus libros

Guía del Trepa con Jeta
Las memorias de Blas Plis, un autoproclamado ingeniero y científico, despliegan con un tono cáustico y satírico el ascenso de un trepador dentro de la jerarquía universitaria. A través de un recorrido biográfico que abarca desde sus orígenes hasta su consolidación en el poder académico, el texto disecciona la mediocridad, la arrogancia y la falta de escrúpulos de un personaje que se mueve con extrema habilidad entre la burocracia, las becas y el juego de influencias, ofreciendo una visión caricaturizada del entorno universitario.

El extraño caso del doctor Conejo y el profesor peluquero
El no siempre benévolo doctor Conejo y el groseramente arisco profesor Peluquero son personalidades imbricadas en un solo ser, del que brotan de manera natural portentosas facultades evaluadoras de la actividad investigadora del profesorado universitario. Capacidades tan claras que incluso pueden aplicarse sin rubor alguno a él mismo, así como derramarse generosamente en su entorno más inmediato. Su sobresaliente inteligencia innata, dilatada experiencia en la intriga, superior maestría administrativa y considerable habilidad para propinar diversos palos y zanahorias a heterogéneas autoridades académicas y extraacadémicas, son cualidades que explican su reconocida destreza para abrirse paso en diversas covachuelas ministeriales, autonómicas y académicas. Enfrentado al más sugestivo desafío de su propia y dilatada vida, que es perpetuarse a sí mismo como Gran Evaluador, emprende contra el tiempo una bien rumiada cruzada que deberá conducirle a alcanzar un contundente e irreversible triunfo.

La senda bastarda de los cerebros a la fuga
Somos fuertes en esta universidad como parte de la estructura de un gran árbol que se nutre de los impuestos absorbidos por las raíces que conforman la savia bruta, la cual, convenientemente distribuida por los presupuestos, nos llega a través del tronco para que la trasformemos en vivificante savia cultural y profesional. Somos una rama principal de un cuerpo impresionante. Al menos, eso parecía hasta que increíblemente desaparecieron de manera criminal algunos de nuestros cerebros más preciados y entramos en la crónica negra, como si fuésemos la rama quebrada y astillada que rubrica una podredumbre interna capaz de acarrear la ruina de todo el bosque.
