María Bernabé Fernández-Paredes
Sus libros

Solo recuérdame (Aquí y ahora)
Madre mía, madre mía! Estoy bloqueada. ¡Creo que me he olvidado hasta de pestañear! Mi corazón comienza a acelerarse al sentir sus manos en mi cintura. Todo y que, al llevar vestido, no noto el contacto directo contra mi piel, esas manos arden como el fuego en mí e inmediatamente un temblor recorre todo mi cuerpo al completo. Esa sensación no me la produce cualquiera o, mejor dicho, no me la produce nadie. Nadie a excepción de él. Con el corazón completamente desbocado y los nervios a flor de piel, termino de confirmarme a mí misma que sigue causando la misma reacción en mí. La misma reacción de antes. La misma reacción de siempre. Aquí y ahora…
No me juzgues. No sabes qué habrías hecho tú en mi lugar.

Solo recuérdame (para siempre)
A punto de desnudar mi yo más íntimo. El más íntimo de todos, y con diferencia. Fumándome un cigarro y con el efecto del alcohol casi bajo mis pies. Mirando este horizonte que me avala.
Matándome en vida. ¡No!, ya estoy muerta.
Prácticamente estoy muerta desde el pasado 7 de mayo. Vivo atormentada día y noche.
Cojo la botella y doy un largo e intenso trago. Camino sobre mis propios pies.
Quedan cinco trágicos minutos para la siete.
Creo que el alcohol vuelve de nuevo a mí. Me siento nerviosa. Muy nerviosa. Cojo la botella nuevamente y doy otro largo sorbo. Lo necesito. Sigo bebiendo con los ojos cerrados,
sintiendo cómo todo da vueltas a mí alrededor. Creo que me estoy tambaleando, a la vez que siento como me abrasa todo interiormente, desde el cuero cabelludo hasta la boca del estómago…
