Miguel Angel Salinas Cebollada
Sus libros

Alguien cuidará de nosotras cuando hayamos muerto
Esta historia, a caballo entre la realidad y la ficción, describe la vida dura de una mujer
(Simona), única habitante de una aldea apartada de la mano de Dios y del hombre.
Desde que sus padres murieron, y de eso hace ya veintidós años, no ha vuelto a ver a ser
humano alguno. Los bienes necesarios para la subsistencia se los proporciona el
entorno, la tierra, el ganado y el corral.
Un buen día aparece por la aldea una perra perdida, famélica y asustada (Caty) y,
contradiciendo sus principios, la acoge. Sin apenas apercibirse, su vida va
experimentando una mutación. La perra se convierte en su compañera inseparable.
Sin embargo, el verdadero giro que sufre su rutinaria existencia es el descubrimiento de
una caja de mantecados repleta de secretos. Entre ellos, las fotos comprometedoras de
su hermano, tumbado en un prado junto a otro muchacho, un diario, unas cartas y una
llave.
Simona, en contra de su voluntad, turbada y roto su equilibrio, se ve en la obligación de
bajar al pueblo por primera vez en dos décadas e intentar hallar respuestas. Joaquín,
propietario de la única tienda en la localidad y conocido de la infancia, la pone en
antecedentes; saca a relucir a un malvado constructor y a su hijo perturbado. Parece ser
que tras de ellos se esconde un oscuro y siniestro pasado. Simona y Joaquín se proponen
desenterrarlo valiéndose de los secretos de la caja.
Sin darse cuenta, Simona se ve envuelta en una espiral que la aparta cada vez más de
Caty y de su aldea, de todo lo que ama, de lo único que necesita en este mundo.

Corre pollo, corre
Es esta una novela de barrio, de narcotráfico, de amistad, de asesinatos, de supervivencia.
Es una novela de hienas carroñeras y crueles, de pollitos que están aprendiendo a caminar y de panteras atrevidas y audaces.
Cuenta la historia de cuatro amigos (Santi, Charly, Niki e Inés) con ocupaciones bien diferentes, pero unidos por la noche y el vicio.
Santi es escritor y periodista freelance, Niki trabaja de profesora en un instituto, Inés está en paro y Charly va a turnos en la fábrica de Nissan.
El hilo conductor del relato son las drogas, la coca. Los cuatro consumen. Los cuatro acuden a los mismos bares. Les gusta la misma música y comparten la manera de disfrutar la noche.
Charly, especialista en meterse en líos, un día se mete en uno muy gordo. Un traficante de la zona (Vico) le pide que le guarde medio kilo de coca en su casa. Sospecha que lo están investigando y no quiere tener «eso» en su poder durante unos días. Charly va y se lo guarda, el muy estúpido.
Ahí empiezan los problemas, los quebraderos de cabeza, el miedo.
La insensatez de Charly salpica, una vez más, las calmadas y organizadas vidas de sus amigos, hasta el punto de ponerlas en peligro.

Pensamientos diminutos
No creo que pudiera expresarlo con mayor claridad aunque me empecinara en darle vueltas y vueltas. Este libro es modesto, no solo por lo poco que abulta, sino también por sus pretensiones. No aspiro a dar a conocer profundas reflexiones y adecuadas formas de entender la vida. Mi única ambición es recoger razonamientos, dudas, y puede que también opiniones, sobre aspectos que me suscitan interés, que me asaltan de improviso, en definitiva, que me parecen curiosos de alguna manera.
En algunos de ellos dejo abierto el tema, les pongo el anzuelo por si les apetece picar y contribuir en mis delirios; en otros, no doy opción a réplica; y en unos pocos, no puedo evitar mostrar mi lado crítico y ácido sobre el mundo que nos ha tocado vivir.
Tampoco escasean recuerdos personales, que supuse olvidados y, sin embargo, se empeñan en no abandonarme.
Debo de advertirles que los pensamientos que les brindo a continuación son diminutos porque no son más que la semilla. Si los abonan y riegan con esmero, notarán como crecen en su interior.

Las vírgenes de san Román
Como enseguida comprobarán, esta novela comienza por el final, así que este no es lo más importante que deben de descubrir. Sumergidos en el relato, se preguntarán en qué aguas pantanosas están nadando y quién les mandaba meterse ahí; se harán preguntas y compararán su vida con la de estos personajes; intentarán hallar similitudes y desearán que haya muchas diferencias. Espero que tengan suerte y que así sea.
Narra de qué modo dos prostitutas y sus dos hijas de diez años, con la ayuda de un veterano trabajador de la whiskería, consiguen escapar de las garras del proxeneta. Buscan amparo en los servicios sociales y en la policía. Las autoridades se limitan a asignarles un piso de acogida.
Elías, el proxeneta, las busca férreamente y sin piedad. La fuga supone un quebranto económico, no solo por las dos «trabajadoras», sino también por las niñas, apalabradas a un tal Luis Alfredo Betancos para el exclusivo comercio de la prostitución infantil.
Tanto Elías como Luis Alfredo, ayudados de sus sicarios, las persiguen sin cuartel. Ellas tan solo cuentan con la endeble ayuda de la trabajadora social Milagros y de la psiquiatra que les asignan, Melania. Ellas son las únicas que pueden salvar a las madres y evitar que rapten a las pequeñas, Mariola y Constanza.
Esta tremebunda crónica se puede (y se debe) extrapolar a cualquier rincón del mundo. Amparada en unos personajes ficticios, refleja, quizás de un modo bastante realista, el truculento mundo de la prostitución.

Los pedacitos de un niño entre las sábanas revueltas
El hilo conductor de la serie es un niño de seis años. A lo largo de los cincuenta relatos he intentado reflejar los diversos puntos de vista de una personita de esa edad. Debo de reconocer que ha significado una dura prueba. Ponerse en ese pellejo me ha obligado a retrotraerme desde más allá del infinito. Si no recuerdo tan apenas lo que hice, pensé y razoné la semana pasada, se imaginarán que llevar mi mente mucho más atrás tuvo que ir de la mano de mi inseparable compañera y aliada, la imaginación.
Los padres que convivan con un muchacho o muchacha de esa edad es posible que consideren ciertas acciones, posturas y elucubraciones impropias de esa etapa infantil. Soy consciente. Sin embargo, he tirado de licencia literaria y he resuelto, con bastante convencimiento, que sacrificar el desconocimiento en aras de un disfrute literario me podría ser perdonado. Todavía no estoy pidiendo clemencia. Ya lo haré cuando aporreen en mi puerta.
El niño no es el mismo, sino diferente en cada historia. En ocasiones tiene una hermana mayor; en otras, menor; a veces es pobre; otras, muy pobre; e incluso rico; en muchos relatos está desorientado; en bastantes no comprende a los mayores, y en casi todos nos muestra una mirada de lo que le rodea cómica, lógica, descabellada, infantil, madura, pero que rezuma dulzura e inocencia por los cuatro costados.
Son en realidad narraciones agridulces colmadas de ironía, gran parte de ellas extraídas de experiencias personales de mi niñez, llevadas a la fantasía, claro.
Concluiré con una máxima: a una criatura de seis años no se la puede engañar. Lo tiene todo más claro que el agua. Puede darnos muchas lecciones y grandes quebraderos de cabeza.
Espero que disfruten y que la lectura les ofrezca momentos de reflexión.

Científicos locos
Esta es una novela de intriga, de detectives, de conspiraciones, de instintos bajos y reprobables. Es una novela de ambición, de deseo, de inteligencia, de torpeza.
Parece que Tomás Alba y su compañera María Curie vayan a ser los protagonistas, pero muy pronto nos damos cuenta de que no. Otros personajes ganan peso enseguida y los igualan en importancia: Heisenberg, Darwin, Planck y Compton son algunos ejemplos.
Y, para acabar de despistar, hacen su aparición dos policías muy carismáticos —el inspector Achís y el detective Copérnico— y un detective privado: Tesla.
Tomás y María trabajan en una sucursal bancaria, y allí seguirían si no fuera porque dos presentadores de televisión, Sagan y Asimov, se empeñan en sacar a relucir ante las pantallas toda la porquería que envuelve al mafioso Heisenberg. Este, como no podía ser de otro modo, se enfada… y lo hace de tal modo que pone en jaque a toda la ciudad. Incluso Tomás y María se ven afectados.
Y no sigo, que los voy a liar más, y entonces sí que no van a entender nada. Lo mejor es que lean el libro.
Si lo que buscan es la típica novela de intriga para pasar el rato y no tener que pensar más allá, se han equivocado de libro. La lectura les abrirá las puertas sobre ciertos temas muy bien guardados en sus memorias y les iluminará sobre otros, puede que más livianos.
Muy recomendable a cualquier hora del día y en cualquier estado de ánimo. Aburrirse, no se van a aburrir. Se lo garantizo.

Lacôme
No es necesario entender de arte para opinar sobre él. De hecho, no es necesario ser experto en nada para opinar sobre cualquier tema. Cada cual es libre de lanzar al aire sus pareceres, sean acertados o no. A fin de cuentas, una opinión es algo propio, personal y subjetivo. ¿Esta novela va sobre el arte? Yo diría que no. ¿El argumento se fundamenta en los ladrones de guante blanco? Esto se aproxima un poco más. ¿El tema gira en torno a la delincuencia? Apostaría a que sí. ¿La novela aborda la esencia de las relaciones humanas? Totalmente. La gran cantidad de personajes que desfilan a lo largo de las páginas no facilita la labor de redactar una adecuada sinopsis. Por ello, creo más conveniente dar cuatro pinceladas que permitan intuir el trasfondo. Por un lado tenemos al multimillonario Próspero y a su esposa Eva. A él le roban una obra incunable y ella lucha por mantener un matrimonio hecho añicos. Por otro, de la basura de los callejones surgen Lacôme y Dinky, unos delincuentes adolescentes que son reclutados por el narco Vicente. Y, por último, la policía: los detectives Belungo y Todonte investigan el inopinado robo. Se sospecha que, en los entresijos del cuadro robado, Da Vinci escondió, en la antesala de su muerte, el secreto mejor guardado de su historia: un invento revolucionario y visionario que sorprendería a la humanidad. Ese es el valor del cuadro, lo que esconde, no lo que muestra. El robo salta a la luz pública, lo que provoca que la obra resulte cada vez más apetecible, hasta el punto de que tanto los buenos como los malos deseen tenerla en su poder.
