Paco Moreno
Sus libros

Mientras Dormimos… En algún lugar
Poco a poco la vida se acaba,
¡comenzó hace tanto tiempo que apenas recuerdo nada!
Solo sé que en un principio hubo un segundo, un momento. Que comenzó a vibrar
en un profundo sentimiento.
De aquel principio hasta hoy,
¡ha pasado tanto tiempo
que no puedo recordar!
Solo sé que estoy viviendo.
Hubo un principio, una vez. Hubo muchas vivencias, vinieron las consecuencias, unas de otras en pos.
Las cadenas que no acaban, unas tras otras unidas,
son el futuro de las vidas que nos ofrece un destino. Aunque por distintos caminos, todos con el mismo fin:
la constante evolución.
Arrastrando la imperfección, como barro de alfarero,
que a fuerza de modelar,
con trabajo y con tesón,
saca un trabajo perfecto.
Así es la vida del hombre, que por la tierra camina, con un cuerpo modelado, con un alma que es la vida. Con una idea vibrante,
en cada trozo de arcilla.

Caminando hacia la luz
Caminando hacia la Luz constituye una visión introspectiva del autor, que plasma en los distintos personajes su propio yo, sus sentimientos, su altruismo, sus pensamientos, sus emociones y sobre todo, como ya he comentado, su irrefrenable necesidad de conocer, de indagar y de transmitir.
Utiliza estructuras complejas y se plantea diversos problemas que sus personajes en los numerosos diálogos intentan resolver, aportando soluciones siempre conducentes al esclarecimiento, siempre conducentes hacia la luz. Es una obra cercana, profundamente intimista y trascendentalista.
Francisco Doñate Oliver – Médico

El anciano
Muchos de los seres humanos que se jubilan por la edad, no saben cómo emplear el tiempo que ahora tienen para ellos.
Julián, el protagonista de esta obra, es uno de estos, cuando piensa qué, por dejar de trabajar es un estorbo para la sociedad. No tiene las ideas claras.
Analiza su vida y las experiencias vividas en todo este tiempo, dándose cuenta de que solo ha vivido para trabajar, qué olvidó en un rincón de su alma a la mujer, a los hijos, y a los nietos. Haciendo reflexión sobre lo que se ha perdido.
Pocos días después de su jubilación, sentado en el banco del parque un tanto confuso y triste, analizaba el trayecto de su vida, cuando un hombre como él, anciano, se sentaba a su lado con animo de conversar, no le agrado mucho al principio, pero cuando expuso las razones sobre estar jubilado, se le abrió un amplio abanico de esperanza, y donde había un incierto futuro, renació otra forma diferente de vivir cada día.
Juan, dijo que se llamaba aquél extraño ser que le ofreció vitalidad para su idea, y una fe razonada para el resto de sus días.
Julián, de aquí en adelante vivió, llenando sus días de jubilado pensando en hacer bien a los demás, al tiempo que adquiría valiosos conocimientos desterrando en parte su abigarrada ignorancia.
Cuando llega el hecho de la jubilación, nos hace ser más conscientes, analizamos mejor y extraemos consecuencias, qué, quién sabe si nos pudieran servir cuando partamos de aquí.

Vida en otra dimensión
Este trabajo es calificado por la sociedad como si de misterio se tratase, pero yo no lo veo así cuando analizo que hay otra vida. Distinta dimensión que un tanto se ignora, pero que es notoria su existencia, a donde marcha la idea, alma o espíritu, según se la quiera llamar, después de la transición necesaria de la muerte.
Y si estando en la Tierra, los seres humanos nacemos y nos desarrollamos trabajando en nuestra propia evolución, ¿por qué no pensar qué allá donde la idea va después de dejar nuestro mundo, pueda esta seguir trabajando en su propio progreso moral y de conocimientos?
No es un hecho aventurarme en este convencimiento, pues mucho antes, desde hace miles, quizás millones de años, otras culturas que nos precedieron ya daban como realidad la posibilidad de lo que en este trabajo presento.
Son experiencias, historias establecidas, siguiendo la propia evolución del personaje de esta obra, cómo vive y en el ámbito en el cual se desarrolla.
Creer en ello es posible ante un futuro incierto, pero siempre en positivo, más si la curiosidad viene llamando a la puerta del lector. Piense que, con aceptarlo, nada pierde si esto no fuera así. Pero si fuera cierta la realidad de otra forma de vida, es mucho más lo que se gana conociendo su existencia, pues lo quiera o no, cada persona ha de pasar necesariamente por este trance final de la existencia en la Tierra.
