Raquel A. Martín
Sus libros

La Batalla del Norte: 1. El Castillo de la Aurora
1-EL CASTILLO de la AURORA Serkes de Adberg es rey de uno de los pueblos más antiguos de los hombres, pero en lugar de tener una vida grandiosa no ha conocido más que tristeza y penalidades. Agotado de tanta miseria y dolor decide poner fin a todo un día bajo la nieve. El destino le traerá en ese momento a Ádian, un elfo desarraigado con un carácter bastante difícil, y nacerá entre ellos una extraña amistad entre dos personas con muchas carencias. Serkes verá en Ádian la herramienta perfecta par cumplir su sueño más deseado, en un intento desesperado por salvar lo poco que queda del reino, y juntos llevarán a cabo la estafa más grande de la historia, una estafa que pondrá el mundo de los hombres del revés. Pero ¿será posible conseguir un objetivo tan ambicioso con un puñado de soldados veteranos y un castillo que solo conserva las cortinas? Esta es una historia de fantasía épica diferente, dónde el valor, el esfuerzo y la lucha por cumplir una promesa se llevarán al límite.

La Batalla del Norte: 2. El Castillo de Fez
Ádian ha logrado el control de la ciudad y del reino. Ha formado un ejército joven, compuesto por soldados sin experiencia pero con mucho coraje, decidido a reconstruir Adberg. Ahora le toca perseguir a Saigón y ejecutarlo, aunque para ello deba cruzar la frontera de Gran Leonis. Pero ya no está solo. La gente que le aprecia lo apoyará sin restricciones, al punto de sellar una promesa sobre la suya para mantenerlo fuerte. Incluso lo ayudarán a salir de la oscuridad cuando la pena le aplaste el alma y pierda el impulso de seguir adelante. Selena, por su parte, se ha atrincherado en la ciudad de Kalratia junto con los nobles que aún permanecen fieles, dispuesta a enfrentarlo. Sin embargo, nada de esto detendrá al nuevo rey de Adberg, respaldado por los suyos. Ni dragones, ni amenazas, ni la oposición de los reyes vecinos, ni siquiera el rey de los elfos, podrán impedirle cumplir la promesa que le hizo a Serkes. Ha llegado el momento de poner todas las cartas sobre la mesa, aunque para ello haya que enfrentarse al mundo entero.

La Batalla del Norte: 3. El Castillo de Zóser
Han pasado quince años desde que Serkes lo coronó rey. El tiempo entre los hombres se acaba, y Ádian debe marcharse. Con la ayuda de Neimer, busca la manera de hacerlo de la forma menos traumática posible para el reino. Pero entonces, una amenaza inesperada pone a Edelvalle contra las cuerdas, y el rey Casio se ve obligado a pedirle ayuda. Ádian acudirá en su rescate, pues no quiere que Adberg se vea afectado. El problema es que ahora Callen de Sanabria es el gran capitán del reino vecino, y será realmente difícil que dos personas que han jurado matarse trabajen juntas en un objetivo común. Para complicar aún más la situación, Al Fasir, con un destacamento de los mejores elfos de Variagadar, también responde a la petición de Casio, y Ádian tendrá que convivir con ellos oculto bajo su disfraz. Serán unos meses difíciles intentando reconstruir Edelvalle antes de marcharse definitivamente, pero durante este tiempo, la princesa Wen marcará su vida para siempre.

La Batalla del Norte: 4. El Castillo del Norte
Los reinos de los hombres se han dividido; el odio nació entre ellos, alimentado por rencores y un dolor desgarrador. Los adberguenses culpan a los demás de la muerte del rey mientras se encierran en su ciudad a llorarle. El Castillo de la Aurora ha quedado sin dueño y el reino de Adberg, sin rumbo. Ahora la guerra se extiende, perdiéndose todo lo conseguido años atrás. Wen tomará entonces una decisión desesperada, siguiendo una corazonada: viajará al Este en busca de Ádian para traerlo de regreso con los hombres y que vuelva a ser la fuerza y el impulso que necesitan para remontar. ¿Pero cómo hacerlo después de fingir su propia muerte? Ya no podrá guardar más mentiras y tendrá que renunciar al permiso de residencia en Variagadar, algo que le costó cientos de años conseguir. Ha llegado el momento de tomar la decisión más importante de su vida y elegir el sitio que le corresponde de verdad. Tal vez pueda pedir ayuda al anciano gris, para que le diga, de una vez por todas, cuál es el secreto de Elentari.
