Santos Pérez
Santos Pérez. Licenciado en Filosofía y en Pedagogía. Dio clases de Formación del Profesorado en la UPV (ICE), pero su más larga trayectoria como educador la ha desarrollado como profesor de Filosofía en IES, la mayor parte del tiempo en el IES Juan Antonio Zunzunegui de Portugalete. En el desempeño de la labor educativa en dicho centro obtuvo un accésit en los III Premios Francisco Giner de los Ríos a la Innovación Educativa, con el trabajo de grupo «Experiencia filosófica con los jóvenes».
Sus libros

Del candil a la Inteligencia Artificial
Ha tenido que producirse un hecho sin precedentes, como el asalto al Capitolio en EE. UU, para que grandes plataformas de las redes sociales, como Facebook o Instagram, bloqueen la cuenta a Donald Trump. Este libro examina el modo en que dichas redes están modificando la conducta humana hacia comportamientos sociales extremos, tal vez de modo irreversible. Uno de los efectos más perturbadores se da en la adolescencia, por el alto grado de sensibilidad que tienen estas generaciones a la valoración social de su persona. Desde la sensibilidad y la experiencia de otra generación, denominada por el autor «del candil», se examina también el impacto que de modo ambivalente tiene la tecnología actual en su acción más poderosa: la Inteligencia Artificial. Por ejemplo, un dron podría portar a la vez una ayuda médica o un dispositivo para eliminar a uno o varios enemigos. El libro examina el carácter ineludiblemente ambivalente de la sociedad de los datos: ¿vamos hacia un futuro de bienestar jamás imaginado o estamos a punto de entrar en la peor de las pesadillas soñadas?

La educación que pudo haber sido y no fue
En las tres últimas décadas, nuestra conducta se ha ido modificando debido al fuerte impacto de la tecnología digital que, al no haber sido éste de naturaleza violenta ni represiva sino, al contrario, agradable, útil y simpático, se ha ido colando en nuestras vidas. Hay alarmantes noticias sobre suicidio de jóvenes; preocupantes advertencias de que el machismo no desciende entre la población joven como cabía esperar. La hipótesis mantenida en el presente libro es que tal desvío sorprendente hacia estas conductas indeseables está relacionado con el aumento progresivo del uso de smartphones para la comunicación, pantallas diversas y otro tipo de dispositivos para internet empleados para diversión, incluso para enseñanzas de todo tipo. Las grandes plataformas digitales están empleando sistemas extractivos de la atención cada vez más poderos y seductores. Es un impacto al que aún no hemos sabido reaccionar. Sólo en una buena educación hay una llama de esperanza.
