Celeste Artigas
Celeste Artigas es aragonesa y estudió Ciencias Sociales. Es también autora de la obra El báculo del obispo muerto.
Sus libros

El báculo del obispo muerto
Un hallazgo inesperado en un lugar imposible hace que Ricardo Torres, arqueólogo y antropólogo forense, y Ana María Alba, arqueóloga e historiadora, se vean inmersos en una sorprendente e inquietante historia. Durante unos días de niebla intensa, en un solitario y lúgubre local, al que ha sido llevado un sarcófago con dos cuerpos en su interior, deben realizar su trabajo en medio de la petición de silencio absoluto sobre lo que allí están haciendo. Es un enorme y desvencijado edificio en el que desde el primer momento tienen la perturbadora sensación de que alguien les vigila. Entre los distintos organismos que están detrás de que todo se mantenga en secreto, es el clero el más involucrado, y solo quieren saber la edad que tenía uno de los cadáveres en el momento de su muerte y la época en la que vivió, pues no concuerda lo que hay grabado en el sarcófago con lo que le rodeaba en el lugar en el que apareció: bajo unas ruinas del siglo XI en el barrio musulmán de Sinhaya, en el centro de la «Ciudad Blanca», la «Medina Albaida» de los musulmanes, hoy Zaragoza. Cuando los dos científicos averiguan parte de la historia que hay detrás del misterioso sarcófago y tratan de obtener información, se enfrentan a un muro de silencio. Ricardo y Ana van de sorpresa en sorpresa con lo que va surgiendo de allí. Lo más asombroso es una extraordinaria piedra verde que arrastra una historia milenaria. Pero el misterio radica en que, después de los siglos pasados desde que ocurrió esa historia que a ellos les parece apasionante, su desenlace todavía salpica en la actualidad a personas muy influyentes de la ciudad.

Naranja amarga
Nunca hubiera imaginado Víctor Anglada que su vida pudiera interesar a alguien de la forma en la que afectó a Blanca González del Río, y que el estudio profundo que hizo sobre él sirviera para realizar su tesis doctoral en Psicología.
Víctor Anglada vivía en una casa grande en el centro del pueblo, con su perrillo marrón de pelo largo. Es propietario de buenas tierras y da trabajo a muchos. Un día decide buscar en la ciudad a una mujer que quiera casarse con él y vivir en el pueblo.
Tras conocer a Laura, Víctor siente que aquella es la mujer que él buscaba. Aunque es casi una niña y han de pedir autorización por ser menor, deciden casarse de inmediato. El hijo se hizo esperar, pero cuando al fin llega el pequeño Pablo, su vida cambia de manera total. Pasan los veranos en la masía, allá arriba en el monte, donde los atardeceres son únicos y la paz y el silencio lo inundan todo. Uno de los trabajadores, venido del sur, de nombre Rafael, es un hombre con una personalidad arrolladora y congenian desde el primer instante, pasando a ser para Víctor el hermano que nunca tuvo. Víctor recuerda aquellos días con añoranza y dolor. Su sufrimiento es inmenso; pero aún no puede descansar, tiene que esperar, no mucho tiempo ya…
